Nunca el Estado central fue un financiador, a través de la publicidad, de La Razón. Y en este caso se entiende por Estado central a las instituciones que dependen de él, al Gobierno, las entidades reguladoras o descentralizadas y a las empresas públicas. El mayor respaldo publicitario de este diario paceño proviene de la empresa privada.
Mucho se ha escrito sobre la materia contra este medio de información, desde la competencia desleal hasta la obsesión periodística externa. Que La Razón es financiada por el Gobierno, que La Razón no fue afectada por la “asfixia”, que La Razón se benefició y no así sus trabajadores.
El último dato que se especuló fue la “develación” del Ministerio de Comunicación en sentido de que en los últimos tres años (2017, 2018 y 2019) La Razón recibió Bs 12,5 millones por concepto de publicidad del Gobierno. Ya habíamos dicho que si ese dato es el que determina la salud financiera de esta casa periodística, es un mito y una falsedad.
En el mismo periodo que se señala, esos presuntos Bs 12,5 millones resultaron pequeños en relación a, por ejemplo, la partida de personal de esta empresa: Bs 32,4 millones en 2017, Bs 33,8 millones en 2018 y 34,5 millones en 2019. Es decir, solo en pago de salarios y aportes patronales la empresa erogó Bs 101 millones.
Y eso sin contar otras partidas: insumos, transporte, servicios, impuestos, deudas…
Sobre la publicidad, este ítem sufrió caídas en los últimos años: la rebaja de 2018 respecto a 2017 fue de 12% y de 2019 respecto a 2017 de 19%. En 2018 percibimos por publicidad Bs 48,2 millones en 2017, Bs 42,4 millones en 2018 y Bs 38,9 millones en 2019.
¿Financiada por el Estado central? En aras de la transparencia, aunque esto no interese a los detractores: como otros medios de la relevancia de este periódico nacional.
Sin embargo, no solo de publicidad del Estado vive esta empresa, aunque es bienvenida la pauta del Estado y el Gobierno, que en este periodo transitorio, a diferencia de años pasados, se ha volcado en el 96%, como se informó, a la televisión.
Haciendo números, en el periodo 2015-2020 fue la empresa privada la que sostuvo los ingresos publicitarios de esta casa periodística. La publicidad del Estado central osciló entre el 7% y 18%. A saber: 2015, 13%; 2016, 18%; 2017, 15%; 2018, 18%; 2019, 18%, y en lo que va de 2020, 7%.
La gran preferencia de la empresa privada por los buenos resultados que obtienen al publicitar en La Razón se traduce en que la mayor parte de nuestros ingresos provenga de esta fuente.
Todos los clientes son importantes para nuestro medio, y los servicios facturados por publicidad estatal central se explican por el liderazgo y cobertura del diario La Razón demostrado por estudios independientes publicados con anterioridad.

Y en el desglose de información que ofrecemos, con la transparencia que nos manejamos siempre de forma interna y externa, en la publicidad privada resaltan los clasificados (nuestro apreciado Loro de Oro), que reportan los mayores ingresos: 31%. Le siguen banca y finanzas con 23%, telecomunicaciones con 8%, automotriz con 7%, industria con 5 y agencia de publicidad con 4%. Más atrás, con 2% cada uno, alimentos y bebidas, compañías de seguros, electrónicos y supermercados, y otros 8%.
Los números reflejan la gran preferencia con nuestro diario de parte de bancos, empresas de telecomunicaciones, automotrices, entidades educativas y otros.
Sin embargo, esa preferencia fue afectada en los últimos meses por sucesivas crisis que sufrió el país: el conflicto del año pasado, y la emergencia sanitaria actual. Si bien este diario fue el único en el país que circuló con normalidad en la crisis política del año pasado, su pauta publicitaria bajó y sus ventas se circunscribieron a La Paz y a El Alto, a veces a Cochabamba y Oruro.
La Razón acaba de pasar un duro momento de reestructuración interna; implica una oportunidad para reinventarse con el fin de mantener su liderazgo nacional y salvaguardar la fuentes laborales de sus trabajadores.
Sin embargo, se vienen duros momentos, y ese desafío estará marcado aún por la irrupción tecnológica que en los últimos años cambió los hábitos de consumo informativo, modificó los modelos de negocios, encareció los insumos y redujo los ingresos por venta de papel. Estamos ante esos retos, tenemos 30 años bien invertidos en nuestros lectores y en la historia del país.
Éste es un espacio institucional de La Razón en el que compartiremos con nuestro público un detallado repaso a las tres décadas recorridas por este diario, mostrando los grandes hitos,
los logros más importantes, los galardones, pero también los tropiezos y los momentos duros, como el que ahora nos ha tocado vivir. A partir de ahora, tanto en su versión impresa como en la digital, comenzamos a contar nuestra historia, pero con la mirada puesta en el porvenir. Acompáñennos.
(21/08/2020)






