Los equipos de la Policía, Intendencia y la Guardia Municipal de La Paz intervinieron 382 actividades económicas que prestaban atención normal, en medio del megarrastrillaje que se ejecuta desde este viernes en el municipio. Los funcionarios fueron incluso agredidos en los operativos.
«Lastimosamente hemos visto que hay mucha gente que no le está dando la importancia necesaria al megarrastrillaje, no entiende que es un tema de salud necesario y los esfuerzos que está haciendo la Alcaldía para dotar la medicación», explicó la intendenta de La Paz, Velma Vargas.
De los 382 negocios infractores, 216 fueron cerrados, a 20 se los sancionó con una suspensión y 146, que eran puestos en vía pública, tuvieron que ser retirados. Hasta el domingo y desde el viernes 28 al domingo 30 de agosto, el funcionamiento de actividades económicas está prohibido en el municipio para facilitar los rastrillajes.
La alcaldía informó que entre los infractores se encuentran tiendas de barrio, almacenes, carnicerías, broasterías, restaurantes y puestos de venta de verdura. En caso de reincidencia, los dueños de estos comercios podrían ser remitidos a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
«Este control fue realizado en varias calles y avenidas del centro paceño, Sopocachi y en la zona Sur (…) En el operativo también se decomisó más de 50 unidades de bebidas alcohólicas, 13 utensilios en mal estado y un canasto de pan vacío que estaba en plena vía pública. Estos operativos continuarán en los próximos cuatro días del rastrillaje», informó el gobierno local, mediante una nota de prensa.
En los operativos, los funcionarios fueron agredidos por algunas personas que se negaban a acatar las restricciones. Estos problemas, según reportó el gobierno municipal, sucedieron cuando se trataba de intervenir actividades económicas en las zonas de Alto Tacagua, Cotahuma, El Tejar, Max Paredes, además de las avenidas Buenos Aires, Mario Mercado y las calles de Achumani y Obrajes.
«Al inicio de las agresiones verbales y a los intentos de agresiones físicas se ha tratado de contener de la mayor forma posible, con los instructores (de la Policía) y la Guardia Municipal. El personal ha tenido que hacer las recomendaciones pertinentes, realizar cierres en algunos casos, pero fueron los mismos vecinos que han imposibilitado el precintado de varias actividades», indicó Vargas.
(22/08/2020)






