En puertas de ingresar el país a la fase del “posconfinamiento”, el 1 de septiembre, Bolivia reportó uno de los números de contagios de COVID-19 más bajos después de dos meses y más. Los 614 contagios de este domingo son solo comparables con los 601 casos del 29 de junio.
Hubo similares cifras de enfermos el 15 de junio, 614, y el 14 de ese mismo mes, 617.
Otro dato llamativo de la jornada es el número de contagios en Santa Cruz, que apenas llegó a 23. Este departamento experimentó una cifra parecida el lejano 27 de abril, con 27 casos, cuando el nuevo coronavirus apenas comenzaba a propagarse en el país.
Y por primera vez en semanas, La Paz deja el primer lugar de contagios, con 220 este domingo; en su lugar, Tarija tiene el predominio con 274 enfermos nuevos. Más atrás, Oruro con 44, Chuquisaca con 36, Santa Cruz con 23, Beni con 8, Cochabamba con 7 y Pando con 2. Beni no reporta un solo caso.
Con optimismo mesurado, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, decía la mañana de este domingo que el número de contagios se está desacelerando en la región, aunque demandó no bajar la guardia.
El número de fallecidos también bajó esta jornada, 28 en total. Santa Cruz todavía tiene el mayor registro de estos casos, 15 en este día; luego están Cochabamba (6), Tarija (4) y Chuquisaca (3).
Bolivia reporta 115.968 casos positivos y 4.966 fallecidos.
Desde el 1 de septiembre el país ingresa a la fase del posconfinamiento, consistente en la flexibilización de las restricciones por la emergencia sanitaria. Santa Cruz fue el primer departamento en avenirse a esta medida, en razón de la reducción de contagios.
(30/08/2020)






