martes 16, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

La rebelión de lo ordinario: por qué lo pequeño es lo único que importa

Durante décadas, la gran narrativa del periodismo y la academia se centró en los “macro-eventos”: cumbres climáticas, fluctuaciones del PIB y guerras geopolíticas. Sin embargo, como columnista que ha recorrido desde las redacciones de papel hasta el feed infinito de algoritmos, he aprendido que el pulso real del mundo no late en los palacios presidenciales, […]

Sociología de la felicidad
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Ricardo Paz Ballivián
SOCIOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA
/ diciembre 28, 2025
en Columnistas, Opinión

Durante décadas, la gran narrativa del periodismo y la academia se centró en los “macro-eventos”: cumbres climáticas, fluctuaciones del PIB y guerras geopolíticas. Sin embargo, como columnista que ha recorrido desde las redacciones de papel hasta el feed infinito de algoritmos, he aprendido que el pulso real del mundo no late en los palacios presidenciales, sino en la fila del supermercado, en el ritual del café matutino y en la forma en que evitamos la mirada de un extraño en el ascensor.

Bienvenidos a la sociología de la vida cotidiana, esa disciplina que se ensucia las manos con lo trivial para revelarnos quiénes somos realmente. Para entender nuestro presente, debemos volver a Erving Goffman y su concepto del “modelo dramatúrgico”. Goffman sostenía que la vida social es una puesta en escena constante. Hoy, esa puesta en escena no termina al cerrar la puerta de casa; se extiende a la vitrina digital.

El objeto de estudio más fascinante de 2025 es, sin duda, el teléfono móvil como prótesis de la identidad. Ya no es solo una herramienta; es lo que Anthony Giddens llamaría un mecanismo de “seguridad ontológica”. Observen a cualquier persona en una parada de autobús: el acto de sacar el teléfono ante un momento de silencio o espera no es solo búsqueda de información, es un refugio contra la angustia del vacío social.

No podemos hablar de lo cotidiano sin citar a Pierre Bourdieu. Su análisis sobre el “habitus” y la distinción sigue siendo la brújula para entender por qué elegimos lo que elegimos. El café de especialidad: No es solo cafeína; es un marcador de clase y capital cultural. La moda de segunda mano: Lo que antes era necesidad, hoy es un manifiesto de ética ambiental y distinción frente al fast fashion. El teletrabajo: Ha reconfigurado la frontera entre lo público y lo privado, diluyendo el concepto de “hogar” como refugio, algo que Henri Lefebvre exploró al analizar la producción del espacio.

La paradoja actual, que autores como Zygmunt Bauman anticiparon con su “modernidad líquida”, es que nuestras interacciones son más frecuentes, pero más frágiles. El objeto de estudio aquí es el “visto” o el “doble check” en las aplicaciones de mensajería. Un simple icono gráfico tiene el poder de generar ansiedad, interpretar silencios y romper vínculos. Es la sociología del microsignificado.

Lo cotidiano es, en última instancia, el único lugar donde la resistencia es posible. En un mundo hipertecnificado, el acto de cocinar con lentitud, de mantener una conversación cara a cara sin pantallas de por medio o de caminar sin rumbo por la ciudad (el flâneur de Walter Benjamin adaptado al siglo XXI) se convierte en un acto revolucionario.

La próxima vez que observes a alguien dudar frente a una estantería o ajustar su postura al entrar en una reunión, recuerda: no estás viendo un gesto trivial. Estás presenciando el complejo tejido de la civilización humana manifestándose en su forma más pura y reveladora.

Es fascinante cómo las intuiciones de Erving Goffman en 1959, plasmadas en su obra La presentación de la persona en la vida cotidiana, parecen haber sido escritas no para el teatro físico de su época, sino para la arquitectura de cristal y silicio que habitamos hoy.

Para Goffman, el escenario es donde actuamos para una audiencia, y el bastidor es donde nos relajamos y abandonamos el personaje. El escenario digital: Instagram o Linkedin son el “front stage” por excelencia. Aquí, el objeto de estudio es el filtro y el encuadre. No mostramos el plato sucio, sino el café perfecto. Es una gestión de la impresión donde ocultamos el esfuerzo (la “liminalidad”) para presentar un producto terminado: nosotros mismos como éxito. El bastidor colapsado: El problema moderno es que el bastidor ha desaparecido. Con el teletrabajo y las cámaras activas, el espacio privado (la habitación, la pijama) se ve invadido por la mirada pública. Esta “invasión del bastidor” es la causa principal del agotamiento social contemporáneo.

Antiguamente, la aprobación social era un gesto sutil (una sonrisa, un asentimiento). Hoy, la métrica le da validez a nuestra actuación. Si una foto no recibe interacción, sentimos que nuestra “puesta en escena” ha fallado, lo que nos lleva a borrar el post, un acto de censura del “yo” que Goffman encontraría revelador.

Hoy vivimos lo que los sociólogos llamamos la “autenticidad manufacturada”. Nos esforzamos tanto por parecer naturales en redes que terminamos convirtiendo la espontaneidad en una nueva actuación obligatoria. Como bien decía Goffman, todos estamos siempre “en personaje”. La diferencia es que ahora el teatro nunca baja el telón.

en tendencia: noticiasOpinión

Noticias Relacionadas

isabel_navia_quiroga.jpg
Isabel Navia Quiroga
TIEMPOS LÍQUIDOS

La Paz: cultura y resiliencia de una ciudad en crisis

El poder del voto corporativo en Bolivia
Ricardo Paz Ballivián
SOCIOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA

Legado

¡Dejen de joder!
Johnny Nogales Viruez
GRAVITAS

La Paz sitiada

El golpe de timón que Bolivia espera
Mónica Salvatierra
EN PERSPECTIVA.

El golpe de timón que Bolivia espera

veronica_rocha_fuentes.jpg
Verónica Rocha Fuentes
KAMCHATKA

El país de la sospecha y lo que se ha roto

Pintadas en la carretera y algoritmos
Martin Diaz Meave
MARCACIÓN PERSONAL

Nadie votó por Rodrigo

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto