En medio del fuego cruzado de dimes y diretes, que lo único que evidencian es la despolitización y ridiculización de las luchas de las mujeres. Causa risa ver la supuesta gran preocupación por la moral de las niñas y las jovencitas, cuando en realidad es la excusa para sacar de en medio, a los indios e indias que se atrevieron a gobernar.
Las mujeres de lucha hemos estado presentes en todas las movilizaciones y en las luchas históricas de nuestros territorios. Por eso hemos sufrido en nuestros cuerpos la represión, a la par de nuestros hermanos. Así que esta maniobra de pretender hacerse a los defensores de las mujeres —cuando en realidad el problema es otro— no nos confunde, más al contrario, nos indigna tanta manipulación y maña.
Lea: Las mujeres también
El problema en realidad es que se quiere proscribir la participación del hermano Evo Morales y al MAS-IPSP para las próximas elecciones, donde el pueblo decidirá quién va a gobernar. El miedo real y el problema de fondo del gobierno, es que el pueblo decidirá con su voto, porque pues ya aprendimos a usar la democracia, que, de ser un invento de los burgueses, para legitimar su rapiña, nos lo apropiamos para generar un tiempo histórico de recuperación de nuestra dignidad y caminar hacia el autogobierno de Vivir Bien.
Quiero decir claramente que el machismo, la doble moral sexual, el racismo y el abuso de mujeres y niñas, es un comportamiento que tienen los unos y otros, tanto los de derecha, de centro y de izquierda, así que no se hagan a los santitos. Por supuesto que, a esta afirmación, también hay que sumar a las mujeres machistas que entran en esos juegos.
Todo el tema sexual, la doble moral y la violencia la discutimos y denunciamos, desde nuestra organización, Feminismo Comunitario de Abya Yala, ya que hace muchos años que estamos nosotras, luchando consecuentemente y no oportunistamente, contra el machismo y el patriarcado. Hicimos y hacemos propuestas de descolonización y despatriarcalización de las organizaciones sociales y del Estado Plurinacional. Así que no nos vengan con ese cuentito mañudos y mañudas, lo que quieren en verdad, es dañar la confianza que el pueblo deposita en Evo.
Hoy, el tema, el problema y la discusión es cómo recuperar nuestro proceso de cambio revolucionario; cómo no dejaremos que se atropelle la voluntad popular y que nos proscriban al candidato del pueblo para las elecciones 2025-2030; cómo defendemos el litio, nuestros recursos naturales; y cómo cuidamos la Madre tierra.
Lo demás no es otra cosa que una cortina de humo para varias acciones contrarias a las decisiones de la mayoría de bolivianas y bolivianos.
Llamamos a todas las organizaciones sociales a no dejarse embaucar con falsos y falsas profetas, mañudos vestidos de santitos. Y firmes no hay que dejar que proscriban al Evo y al MAS-IPS.
¡Las mujeres somos la mitad de la fuerza revolucionaria!
¡Hasta la comunidad, siempre!
(*) Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.






