Todo cabildo multitudinario o reunión de masas siempre es dirigido y al final aprueban lo que los líderes de esa convocatoria minutos antes lo plasman en un papel. La multitud grita a todo pulmón que está de acuerdo: “Hasta las últimas consecuencias”. En el cabildo del 4 de octubre de 2019 aprobaron hacer derogar las leyes incendiarias. Ni un solo artículo fue modificado.
El paro indefinido aprobado el 30 de septiembre fue inducido, provocado, no consensuado ni debatido en profundidad entre las dirigencias cívicas, sociales, políticas, vecinales, campesinas, empresariales, autoridades municipales y de la Gobernación del departamento de Santa Cruz.
A pocos días del paro, lo que más se escucha son las voces de ambos lados de los violentos y sedientos de sangre y de violencia, que vienen frotándose las manos para que corra sangre y lágrimas en las calles y en las rotondas. Para que todo paro sea “exitoso” debe haber bloqueos, ante ello, anunciaron desbloqueos y eso no se hará con rezos ni flores.
¿Por qué no el paro? Acá cinco razones importantes:
1) No existe una unidad férrea ni un discurso motivador y que refleje el sentimiento colectivo de las instituciones, organizaciones y autoridades de Santa Cruz, como ciudad y departamento. Hay voces y posiciones contradictorias, que a veces se elevan a los insultos entre las autoridades y dirigentes políticos regionales.
2) La institucionalidad cruceña está debilitada y fragmentada. Varios gobiernos municipales, entre ellos el de Santa Cruz de la Sierra, no están de acuerdo con el paro. Las diferentes instancias empresariales dijeron que no lo acatarán. La COD es la abierta opositora al paro. Los poderosos sectores como los gremiales y transportistas alertaron que saldrán a trabajar y pidieron garantías a la Policía.
3) La demanda central del paro indefinido: Censo en 2023, no es un tema que afecta al bolsillo y al bienestar del ciudadano común. Fue diferente el paro de octubre y noviembre de 2019, porque hubo un monumental engaño a la voluntad popular y la gente exigió respeto. El paro de octubre de 2021 contra la ley de ganancias ilícitas afectaba al bolsillo de la gente. Hubo apoyo masivo y contundente.
El Censo no llega a la gente, ni al bolsillo, ni a mejorar su situación de salud, alimentación, vivienda. El dinero no se les depositará en sus cuentas personales, sino que irá a las gobernaciones, municipios y universidades, que tendrán más recursos económicos, pero que eso, supuestamente, debe traducirse en obras sociales. ¿Cómo creer ello si se han robado más de Bs 400 millones con los ítems fantasma? ¿Más Bs 50 millones con las ambulancias fantasma?
4) El paro indefinido le favorece a los violentos y radicales del Gobierno y del Comité Interinstitucional de Santa Cruz, quienes, en la sombra, vienen trabajando las estrategias para generar violencia y caos en las rotondas, calles, avenidas. Los cohetes deben estar almacenándose y las piedras en algún lugar. El lenguaje y la acción de los violentos —sean del color que sean— deben ser neutralizados, no por la Policía y los fiscales, ellos ya tienen el libreto escrito y saben a quiénes meterán preso, sino que deben ser paralizados por una decisión valiente de quienes están organizando la medida extrema: parar el paro indefinido, que en caso de concretarse, se perfilan jornadas de incertidumbre.
5) El Gobernador de Santa Cruz y su organización Creemos vienen apostando a radicalizar posiciones, polarizar más y dividir las aguas, lograron imponer su agenda del paro para demostrar quién es el que manda en Santa Cruz. El Gobierno lo sabe y también hace sus jugadas.
El mejor homenaje que pueden hacer a la democracia en sus 40 años, quienes han sido elegidos autoridades, por el voto democrático, es renunciar a las posiciones extremas y tomar decisiones democráticas, sin duda, gran parte de ello está en las manos del presidente Luis Arce.
Hernán Cabrera M. es periodista.







