En un reciente artículo publicado por un colega da entender que la gestión de una autoridad municipal pasó de la calle al escritorio y que, por el contrario, la gestión del Gobierno nacional pasó del escritorio de la gestión a la “calle” de la política. Dándole de esta manera la imagen de fortaleza.
Si bien es cierto lo que menciona este artículo, creo que hay más cosas que se pueden aportar al análisis de su discurso. Existe un dicho en el que se valora a los discursos de autoridades como acciones “de verso” en referencia al estilo poético de endulzar el oído, y por el otro lado, existirían también las poesías “en prosa”, las cuales se caracterizarían en no tener un ritmo, cadencia y mucho menos rima de contenido, éstas son las acciones concretas-reales, las acciones políticas.
Estas analogías aplicadas al mundo del Estado sirven para entender que existen acciones que no necesitan ser descritas para ejercer una performatividad de la realidad. “Es mejor no hablar de ciertas cosas”, reza una canción de Luca Prodan. Y es en este sentido, creo yo, que se debe reconocer la gestión política del Gobierno nacional en los últimos meses.
El Censo con consenso ha sido una buena consigna para generar el pretexto del pacto y acercamiento con las fuerzas opositoras otrora confrontadas con el polo izquierdo nacional. Es posible construir una democracia pactada cuando existen actores —o en este caso adversarios y no enemigos en el sentido empleado por la politóloga Chantal Mouffe— , cuando están dispuestos a dialogar sin amenazas de por medio.
Por otro lado, cuando existen los extremos del fascismo, pues no hay mucho que negociar, mucho menos dialogar, ya que los métodos de sus representantes acuden a las viejas tácticas del terror para tratar de intimidar al adversario y someterlo a sus caprichos.
Creo sinceramente que este saltar del escritorio a la calle no es solo gestionar en verso y gobernar en prosa, sino también la aplicación de una táctica y estrategia inteligente, con una lectura coherente de la realidad nacional, y sin caer en la falsa narrativa planteada por el adversario.
Ya lo decía por ahí un portavoz de aquellas plataformas que aparecen en algunas radios que a diferencia de anteriores esquemas, éste es de menos bla bla, y por el contrario, de más acciones reales-políticas.
Nicolás Melendres es politólogo.







