Según el Artículo 298 de la Constitución Política del Estado, una de las competencias concurrentes entre las Entidades Territoriales Autónomas (ETA) y el nivel central del Estado es la gestión del sistema de salud, es decir que la legislación corresponde a este último y las ETA ejercen simultáneamente las facultades reglamentaria y ejecutiva; por tanto, la prevención, atención y control del COVID- 19 es responsabilidad de todos los niveles del Estado.
Es así que revisada la información, con relación a la asignación de recursos a nivel nacional en el sector público para la atención de la pandemia, se puede observar que inicialmente en la gestión 2021 solo se programó Bs 1.066 millones; sin embargo, en el marco de las políticas del actual gobierno y la priorización del sector salud, se destinaron recursos para la compra de pruebas antígeno nasales, de Proteína C Reactiva (PCR), vacunas, medicamentos, abastecimiento de oxígeno, entre otros. Asimismo, se equiparon hospitales, se emitió normativa para agilizar los procesos de compra y contratación de personal, acciones que hicieron que a finales de dicho año se ejecuten Bs 4.569 millones.
En esta línea de priorización de recursos para la prevención, atención y control del COVID-19, en el Presupuesto General del Estado 2022 se programaron Bs 3.011 millones, de los cuales el nivel central del Estado tiene una representación porcentual del 71%, seguido del 22% de los Institutos de Seguridad Social, 6% de las ETA y el 1% del resto de entidades; asimismo, en esta etapa de la pandemia, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud y Deportes, implementó medidas basadas en tres pilares: diagnóstico temprano, coordinación a todo nivel y vacunación masiva.
Como se puede evidenciar, el Estado continúa asignando recursos al sector salud, priorizando la prevención, atención y contención del COVID–19, así como para las variantes del mismo, lo cual permite que la población pueda realizar sus actividades de manera regular, lo que coadyuva a la reconstrucción de nuestra economía. En ese entendido, es primordial que las ETA en el marco de sus competencias prioricen sus recursos y realicen un trabajo conjunto, para lograr la reconstrucción de la economía para bien de toda la población.
Silvia Villalobos Usnayo es licenciada en Contabilidad y Finanzas.







