En su discurso durante la apertura de la sesión de 2022 del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, el pasado 8 de febrero, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, subrayó que los palestinos en los territorios ocupados sufren altos niveles de despojo, violencia e inseguridad. Guterres dijo que la situación en los territorios palestinos ocupados, incluido Jerusalén Este, aún constituye un gran desafío para la comunidad internacional, la paz y seguridad, sobre todo porque la promesa de la independencia del Estado palestino no se ha cumplido. António Guterres sostuvo: “Necesitamos urgentemente intensificar los esfuerzos colectivos para resolver el conflicto y poner fin a la ocupación, de conformidad con las resoluciones de las Naciones Unidas, el derecho internacional y los acuerdos bilaterales firmados” y reiteró que el objetivo deseado es crear un Estado palestino independiente, viable y soberano, que viva junto a Israel en paz, dentro de fronteras seguras y reconocidas sobre la base de las líneas anteriores a 1967 con Jerusalén Oriental como capital. Hizo hincapié en la necesidad de detener los pasos unilaterales y las medidas ilegales de Israel, y señaló que la incitación a la violencia no conducirá a nada y debe ser rechazada por todos. El Secretario General de las Naciones Unidas expresó su preocupación por la continuación de la violencia en los territorios palestinos ocupados, incluida la violencia de los colonos y las operaciones militares, que provocaron muchas muertes.
Señaló que la actividad de asentamientos, las demoliciones y los desalojos, incluso en Jerusalén Este, aún continúan, socavando el derecho internacional y los derechos humanos, alimentando la desesperación y la hostilidad y reduciendo las perspectivas de una solución negociada. Hizo hincapié en que todas las actividades de asentamientos son ilegales y deben cesar. El Secretario General de las Naciones Unidas consideró que la continuación de las violaciones de derechos humanos contra los palestinos impide en gran medida su capacidad para vivir en seguridad y desarrollar sus sociedades y economías y pidió mantener el statu quo en los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén.
En este contexto, nos sorprende la demora en la actuación de la comunidad internacional sobre las violaciones y los crímenes de la ocupación y de sus colonos contra el pueblo palestino. La inacción se ha convertido en una tapadera para estos crímenes y alienta a la ocupación con sus diversas armas y a que Israel persista en su guerra abierta contra la presencia palestina en su patria. La comunidad internacional está obligada a asumir sus responsabilidades en la activación del sistema de protección internacional para el pueblo palestino, tal como se establece en la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas, las organizaciones humanitarias y de derechos humanos internacionales condenan el crimen atroz del ejército y colonos israelíes y siguen trabajando para llevar a sus perpetradores ante la justicia.
La comunidad internacional y sus organizaciones pertinentes, especialmente el Consejo de Seguridad, deben asumir la responsabilidad legal, política y moral de detener esta cadena delictiva y avanzar para hacer cumplir la justicia internacional, responsabilizando a la ocupación y a su régimen racista, y trabajando con urgencia para brindar protección internacional al pueblo palestino. Además deben asumir la responsabilidad de hacer cumplir las decisiones para poner fin a la ocupación israelí y permitir que el pueblo palestino ejerza su derecho a la soberanía y a la independencia nacional para lograr la paz justa en la región, para fortalecer el sistema de justicia internacional y para protegerlo del colapso.
El pueblo palestino se niega a aceptar la ocupación y los asentamientos como una realidad viva y rechaza el régimen de apartheid israelí, ejercido por políticos, por militares, por agentes de seguridad o por colonos.
Mahmoud Elalwani es embajador del Estado de Palestina en Bolivia.






