Cerca de las 10.00 se instaló la audiencia de medidas cautelares contra cinco implicados por el caso de maltrato a niños de la guardería Garden House de Santa Cruz.
La propietaria, su esposo y tres educadoras fueron aprehendidos tras conocer la violencia ejercida en contra de un niño de tres años de edad a quien ataban de pies y manos con cinta de embalaje.
Varias imágenes fueron registradas por las cámaras de seguridad de la guardería luego de la denuncia que realizó la madre de la víctima ante la dirección del jardín de infantes.
Tras hacerse público este hecho aparecieron otras 12 víctimas cuyos padres se adhirieron a la denuncia. El Ministerio Público libró las órdenes de aprehensión y, desde el viernes hasta el domingo, la Policía aprehendió a cinco personas.
Los niños fueron sometidos a una evaluación psicológica cuyos resultados develaron que padecían «estrés postraumático». Uno de ellos expresó «temor extremo» al ver en la mano de uno de los psicólogos una cinta de embalaje.
«Los niños han declarado la forma en la que eran maltratados y dieron los nombres de las educadoras. Aparentemente ellas procedían con el castigo para calmar la hiperactividad de algunos niños», informó el responsable de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Santa Cruz de la Sierra, Alexander Salazar.






