Entrada la década de 1950, el catastro correspondiente a Santa Cruz de la Sierra registraba no más de 50 propietarios. Buena parte de estos señores ostentaba títulos de propiedad emanados de la colonia. Mínimamente el 70% de la población vivía en condiciones de hacinamiento. Las tres anteriores afirmaciones fueron hechas por quien fuera uno de los más importantes autores del crecimiento y esparcimiento urbano de Santa Cruz de la Sierra: Luis Sandoval Morón.
Lucho, como le llamaban sus allegados, escribió desde su exilio en Buenos Aires en 1975 el libro Revolución y contrarrevolución en el Oriente Boliviano. 1952-1964. La obra, como él mismo define en su introducción, es su testimonio sobre los hechos históricos después de la insurrección del 9 de abril, desde la óptica de Santa Cruz. El libro ha sido reeditado en diferentes ocasiones, por ejemplo por la Universidad Gabriel René Moreno durante la rectoría de Reymi Ferreira, o por el extinto fondo editorial de la Cámara de Diputados en 2009. Con todo, hoy es una pieza de colección, no disponible en versión física para la venta, razón por la cual el prologador de las últimas ediciones, Homero Carvalho, se brindó a compartirlo con esta autora en formato digital.
“Considero necesario que se empiece a escribir la historia del pueblo y sus dirigentes. Nosotros, los revolucionarios, tenemos la tarea de romper el monopolio de la historia escrita por las clases dominantes y explotadoras que se difunde hasta hoy.” (1) Esa es la sentencia de Sandoval con la que justifica la importancia de su libro. Quizás en aquel entonces el autor no sabía que su aporte sería uno de los pocos registrados en la bibliografía nacional con esa especificidad: Santa Cruz durante el gobierno emanado de la insurrección popular del 9 de abril de 1952.
Dirigente prominente del MNR, fue una de las voces con mayor autoridad en el oriente boliviano durante el gobierno de su partido. Luis Sandoval Morón, invicto en la conducción del comando departamental rosado, es reconocido como uno de los caudillos más relevantes del siglo XX en Santa Cruz. Su habilidad dirigencial le permitió liderar la conformación de sindicatos campesinos, células obreras, comandos zonales de vecinos y milicias urbanas en defensa de la línea popular del Gobierno Nacional. Enfrentó fervientemente desde lo que él denominó la “Tendencia Popular Revolucionaria” de izquierda, a la “Tendencia derechista del MNR”. La primera parapetada en el comando departamental y la segunda, empoderada con altos puestos en la burocracia nacional.
Lo anterior es el marco referencial para entender y, por supuesto, homenajear, la importancia de lo alcanzado por la izquierda emenerrista cruceña. En efecto, Luis Sandoval Morón está en los anales de la historia cruceña no solo por su liderazgo político, sino que por efecto de éste, por la reforma urbana que logró movido por sus principios de justicia social. Así pues, para 1956, el Comando Departamental del MNR había impulsado, incluso al margen de las normas vigentes de aquel entonces, la creación de más de 30 nuevos barrios habitados por trabajadores, maestros y artesanos.
“La mayoría de la población pobre se hacinaba en los llamados ‘tambos’ que, en relación a la extensión de la ciudad, habían proliferado mucho (tambo Hondo, tambo Comercio, tambo Cosmini, tambo Muchirí, tambo Aroma, tambo Limpio, tambo Calama entre muchos otros). Estas viviendas eran constituidas por una serie de cuartos simplemente de paja y barro. Algún alero hacia adentro y un patio común. Allí vivían, en cada cuarto, cuantas personas pudiesen entrar, en lamentable hacinamiento, con las graves consecuencias que ello trae tanto en el aspecto sanitario, y de deformación de la personalidad humana. Los alquileres eran cobrados a criterio del propietario”.
Solo la reforma urbana en sí misma constituye una revolución. Los pobres y vilipendiados accedieron en aquel entonces a un pedazo de tierra urbana propio. Aquel loteamiento modificó la disposición de la ciudad y, de hecho, fundó la ampliación de lo que hasta entonces no era más que la subsistencia de una pequeña urbe organizada en damero colonial.
Es evidente que los 12 años de gobierno del MNR, posteriores a la insurrección popular del 9 de abril, marcaron el crecimiento de Santa Cruz. Como sostiene Sandoval Morón, por un lado el gobierno central de entonces potenció la agroindustria cruceña buscando constituir la llamada burguesía nacional, financiando su desarrollo con recursos fiscales. Y por el otro, como se ha leído en este texto, otorgando a los de abajo la posibilidad del techo propio.
(1) Sandoval, Luis. “Revolución y Contrarrevolución en el Oriente Boliviano. 1952-1964”. Fondo Editorial de los Diputados. La Paz. 2009. Página 31 (2) Idem. Página 101
Valeria Silva Guzmán es analista política feminista. Twitter: @ValeQinaya.






