La Defensoría del Pueblo llevó a cabo una verificación en 62 oficinas de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), en 50 municipios, y evidenció deficiencias en el equipamiento y comunicación, lo que afecta la atención a las víctimas que recurren a estas dependencias.
“Esta nueva intervención a 62 oficinas de la FELCV, de un total de 111 que existen en el país, es parte del seguimiento al cumplimiento de las determinaciones contenidas en el informe defensorial El Deber de protección a las Mujeres, a través del funcionamiento de la FELCV durante la pandemia de la COVID-19’; en esta oportunidad, permitió constatar que persisten algunas observaciones identificadas y verificar la dotación de equipamiento”, indicó la defensora Nadia Cruz, según una nota de prensa.
Las visitas se realizaron entre el 10 y 14 de mayo y constataron la presencia de 402 investigadores policiales, casi seis por oficina, que atienden 344 casos por día, en promedio, lo que se limita por la existencia de 240 computadoras para todo el personal. O sea, 59,7% de los funcionarios cuenta con el acceso a ordenadores.
“Igualmente, se observó que solo 33 (53,4%) de las 62 oficinas intervenidas cuenta con acceso a servicio de internet, cuyo pago es asumido por los Comandos Departamentales en el 30% de estas reparticiones, por los gobiernos municipales en el 49%, en tanto que en el 21% de dichas oficinas, son los propios investigadores quienes deben asumir el costo de dicho servicio, situación que es de preocupación para la institución defensorial”, indica la entidad.
Y agrega que “si bien en 60 (96,7%) oficinas policiales verificadas existe al menos una impresora, en la mayoría de los casos este equipo requiere reparación y mantenimiento. Es preocupante que solo en 22 (35,4%) oficinas se cuente con una fotocopiadora; en 20 (32,2%) se tenga una línea telefónica fija; y en apenas 16 (25,8%) exista un teléfono celular, exclusivamente, para la atención de casos de violencia”.
Cruz remarcó que los hallazgos permitirán hacer gestiones para fortalecer la FELCV y que así las denuncias de violencia puedan ser atendidas de manera más efectiva.






