Un niño de 10 años, identificado como Jesús Paco Durán, resultó con graves quemaduras después que sus progenitores y el dueño de un restaurant le echaron gasolina y le prendieron fuego porque habría robado 30 mil bolivianos del lugar donde trabajaban sus padres.
El fiscal Ramiro Núñez ordenó la aprehensión de las tres personas por intento de homicidio. Éstos son Vicente Paco Soto (padre), Alejandra Durán (madre) y Fermín Muruchí (dueño del local).
El niño habría sustraído los Bs 30 mil y como castigo, los tres le rociaron gasolina y le prendieron fuego, dejándolo que arda por segundos, pero al ver que lloraba de dolor, lo socorrieron y buscaron ayuda. La víctima fue hospitalizada.






