El mandatario de Paraguay, Fernando Lugo, ha superado la crisis que motivó su traslado de urgencia a Sao Paulo, Brasil, por complicaciones del cáncer que padece y es posible que regrese mañana a su país, informaron fuentes médicas en Asunción.
«Hay una resolución completa de los trombos que estaban obstruyendo la vena cava superior», dijo a medios locales Alfredo Boccia, uno de los médicos paraguayos que acompaña a Lugo en el hospital Sirio-Libanés.
Lugo, quien ha recibido tres de las seis sesiones de quimioterapia indicadas para su caso desde la detección del mal, a principios de agosto, fue llevado de urgencia el sábado a ese centro médico, donde le diagnosticaron trombosis en la vena cava superior.
El gobernante dejó ayer la unidad de cuidados intensivos, donde estuvo ingresado para recibir la medicación correspondiente, y su alta está prevista para mañana «para continuar un tratamiento anticoagulante similar al que venía recibiendo pero con dosis mayores», según Boccia.
Añadió que «no tiene restricciones para reiniciar sus actividades presidenciales», una vez de regreso a Paraguay. Por su parte, el ministro de Información, Augusto Dos Santos, afirmó que Lugo está informado de cuanto ocurre en el país y que hay preparativos para su regreso la tarde de mañana a Asunción.
«Un enfermo siempre puede tener un sobresalto. Este es un proceso que termina en diciembre y el Presidente ya no tendrá que realizarse más quimioterapia», señaló Dos Santos a periodistas paraguayos en el Sirio-Libanés. El portavoz, quien se sumó a la comitiva paraguaya, comentó que hoy habrá una reunión de trabajo con el Jefe de Estado.





