Las poblaciones de Beni, Cochabamba y La Paz, azotadas por las lluvias, empezaron a recibir la esperada ayuda de parte de Defensa Civil, mientras que los fenómenos climáticos siguen cobrando vidas y amenazan con provocar problemas de salud pública.
Un cargamento de ocho toneladas de raciones secas se empezó a distribuir ayer en el trópico cochabambino, la zona desde donde mayor número de familias afectadas se ha reportado, alrededor de 3.500 de las 9.500 contabilizadas por Defensa Civil en el país.
De acuerdo con información de esta institución, ya suman 45 toneladas de ayuda transportada al Chapare en los últimos 15 días. Hernán Tuco, viceministro de Defensa Civil, explicó que en el caso de Quillacollo, donde el desborde del río Rocha afectó a unas 310 familias, «se dispuso la entrega de otras 10 toneladas de alimentos, insumos y carpas. Y al norte se llevaron 10 toneladas de alimentos para San Buenaventura, Guanay e Ixiamas, en La Paz, y para Reyes, Riberalta y Rurrenabaque, en Beni. Allí está una comisión encabezada por el Canciller; en realidad todo el Poder Ejecutivo se está movilizando a nivel nacional».
Inundaciones. Precisamente desde San Buenaventura, el canciller David Choquehuanca declaró a Erbol que «es lamentable la situación por la que atraviesan los afectados, y los ministros estamos de emergencia para socorrerlos, los pobladores dicen que nunca han visto un fenómeno de tal magnitud».
Óscar Coca, titular de la Presidencia, estuvo en el Chapare desde donde, en contacto con La Razón, se refirió a las tareas futuras. Tras la época de lluvias se trabajará en la fase de reconstrucción «donde nos vamos a dedicar el tema de viviendas y productividad».
Como se preveía, la fuerza del caudal viaja hacia el norte del país donde las poblaciones ribereñas sufren el embate de las riadas. Esta vez, comunidades urbanas y rurales de Reyes amanecieron anegadas por la crecida de los ríos río Beni y Yucuma. Según un reporte de Erbol, 16 viviendas se desplomaron, las poblaciones indígenas de El Cosar, San José, Guaguauno, Río Viejo, Puerto Salinas y otras 15 en total están inundadas y al menos 4.000 familias corren riesgo. Además, la carretera que une Rurrenabaque y Reyes está bajo el agua.
Por otro lado, ayer se reportó que las riadas llegaron al corazón del Chapare, donde el río del mismo nombre anegó las comunidades de San Luis Ibuelo y Santa Rosa y Villa Fernández, en el municipio de Shinahota. La crecida del río 24 de Septiembre también golpeó a la comunidad de Puerto San Francisco (Villa Tunari).
En Tarija y Santa Cruz, las autoridades están en alerta por la crecida del río Grande cuyo caudal subió en tres metros. En Viacha, la crecida del río Kusillo afectó los sembradíos de las comunidades de la zona.
El equipo militar movilizado
Soldados
El viceministro Hernán Tuco informó que 600 soldados de la Fuerza Aérea, la Naval y el Ejército trabajan para apoyar a las alcaldías y gobernaciones.
Aeronaves
«Hay cuatro helicópteros a disposición, dos en Cochabamba para evacuar, y se lleva ayuda en el Hércules», agregó Tuco.
Mal tiempo se cobra 4 vidas más en el país
Ayer se reportaron cuatro decesos producto de las intensas lluvias, tres en el norte del territorio y uno en la capital, Sucre. Cerca de las 9.00, un camión que venía a La Paz se embarrancó a una profundidad de 120 metros en el lugar denominado Puente del Diablo, entre los municipios de La Asunta y Chulumani, informó a La Razón la periodista de radio Yungas, Claudia Solares.
Otro accidente de carretera acaeció en la vía a Caranavi, donde una delegación de dirigentes regresaba de Alto Beni a la sede de gobierno; en el hecho falleció la secretaria de la Organización de Comunidades Interculturales de la Confederación de Colonizadores, cuyo nombre se desconoce, informó la agencia ANF.
El tercer deceso, según un reporte de Unitel, se dio en el municipio paceño de San Buenaventura, donde las aguas del río Beni arrastraron a un comunario. En Sucre, a raíz de las lluvias de las últimas 72 horas, un muro de contención cayó sobre el techo de una casa, causando la muerte de una profesora de 38 años e hiriendo a tres, reportó el corresponsal de La Razón.






