Cancilleres y representantes de 30 países de América Latina y el Caribe se reunieron ayer en Caracas para sentar las bases de un nuevo bloque regional que excluya a EEUU y Canadá y que verá la luz en una cumbre de presidentes el próximo julio en Venezuela.
Durante la jornada, los responsables debatieron sobre un documento que traza las líneas del nuevo organismo, bautizado como Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), así como asuntos relativos a la periodicidad de las reuniones, la manera de adoptar acuerdos o el establecimiento de una cláusula democrática que respalde la estabilidad política de la región.
«Estamos ante un evento histórico», celebró el presidente venezolano Hugo Chávez, impulsor de este mecanismo de integración, al participar en la apertura de la reunión.»Éste es el evento político de mayor importancia, de trascendencia, de todos los que han ocurrido en la América nuestra en 100 años y más», añadió el mandatario.
La creación de este bloque regional fue lanzada en febrero del 2010 durante una cumbre presidencial en el balneario mexicano de Cancún, cuando 32 países de la región acordaron conformarlo con el objetivo de desmarcarse de la influencia de EEUU en la región.
La creación de la Celac se formará sobre la unificación de la Cumbre de América Latina y el Caribe y el Grupo de Río, en un proceso coordinado por Venezuela y Chile, que asumieron en conjunto la secretaría de este foro de convergencia.





