Eran las 20.30 del sábado y la calle Jaén era casi intransitable. Una larga fila de personas que querían entrar a los museos de este lugar se divisaba desde lejos. La gente esperaba y más de alguna tomaba café caliente o comía hot dogs ofrecidos por comerciantes que vendían sus productos en la vía.
Salir de un museo no significaba acabar el recorrido, ya que quienes disfrutaban de una muestra veían otras opciones entre los 60 espacios habilitados por la Alcaldía para la jornada que comenzó el sábado desde las 17.00 y se extendió hasta las primeras horas del domingo.
«Es muy lindo, porque no es habitual ni siquiera ir a los museos, pero el horario es algo inusual y en vez de ir a bolichear preferimos ir a todos los lugares que alcancemos», contaba riendo Gustavo García.
Como él, muchos se mezclaban entre miles de personas que se apresuraban para ver la presentación de Llegas, en la calle Comercio, o la de Atajo en la Ecuador, cerca de la casa museo Wálter Solón Romero. Otros entraban con sus hijos al Espacio Simón I. Patiño para disfrutar la exhibición de cómics y de cine mudo.
«La actitud de la ciudadanía es algo muy importante de destacar porque han mostrado mucha paciencia y tolerancia porque tenían que esperar 30 ó 40 minutos para entrar a los espacios, pero con una buena actitud respondieron a esa espera», dijo el oficial Mayor de Culturas, Wálter Gómez.
La Alcaldía quedó satisfecha con el resultado y la respuesta de la población. Según Gómez, es posible que se superaran las 100 mil visitas e incluso algunos espacios, como el Museo de Historia Natural, permanecieron abiertos hasta la una de la madrugada porque la gente no dejaba de entrar. El Oficial Mayor manifestó que el burgomaestre Luis Revilla visitó el sitio luego de la medianoche y comprobó el éxito de la actividad.
Adelantó que la Alcaldía evalúa repetir la actividad este año, como lo hizo el 2009.
«Si no es una versión grande será por zonas y en distintas noches para dar más atención a otros espacios», dijo Gómez. Así, no se deberá desplegar tanta gente como se hizo para la jornada del sábado, ni cerrar muchas calles e instalar diversos escenarios.
El sábado, dos mil personas entre responsables de los centros, guardias, técnicos y artistas trabajaron en la quinta versión de La Larga Noche de Museos.
En algunos lugares, la gente hizo fila desde las 16.00. Tal fue el caso del Museo Militar y el policial, que tenían largas filas en sus puertas. La actividad comenzó hace cinco años con 10 espacios culturales habilitados y 11 mil visitantes, ahora cuenta con 60 lugares y 10 veces más visitantes que la primera vez.






