Los actos centrales de conmemoración de las fiestas julianas transcurrieron en medio de las fricciones entre la Gobernación y la Alcaldía. Se realizaron actos paralelos y sólo el protocolo pudo juntar al gobernador César Cocarico y al alcalde Luis Revilla. El Presidente llamó a la unidad, al menos en estas fechas.
El burgomaestre de La Paz no asistió a la sesión de honor convocada por la Asamblea Departamental, en la que sí estuvo presente el alcalde alteño, Édgar Patana. Además, los alumnos del macrodistrito Centro volvieron a desfilar para no desairar al Gobierno Municipal de La Paz, aunque la asistencia del alumnado fue menor. Un día antes, la Gobernación quebró el acuerdo de unidad y convocó por su cuenta al alumnado del Centro a un desfile cívico, criticado por la Alcaldía. Revilla y Cocarico organizaron verbenas paralelas.






