A pedido de los vecinos del Distrito 5 de la urbe alteña, hoy se organiza en la ciudad de El Alto un cabildo abierto con el fin de promover la revocatoria del alcalde Édgar Patana. La molestia vecinal responde a dos pésimas gestiones municipales, con pobres ejecuciones presupuestarias que se han traducido en obras inconclusas o inexistentes, muchas de ellas de vital importancia para la salud y el bienestar presente y futuro de la población, como la refacción y ampliación de los servicios básicos de agua potable y alcantarillado, o el adecuado funcionamiento de instituciones esenciales para la educación.
Semanas atrás, como una forma de diluir el creciente descontento de la población, cobró fuerza el sinsentido de que no había mayor ejecución por falta de recursos disponibles. Bajo esta bandera, representantes de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto anunciaron un paro cívico exigiendo la realización del Censo Nacional el 2011, a fin de recaudar mayores ingresos municipales. El burgomaestre alteño se alineó a estas movilizaciones, que le servían para justificar las deficiencias del municipio, sin darse cuenta, tal como se señalaba en este mismo espacio, de que una de las principales víctimas de este irresponsable conflicto podía ser su propia gestión.






