El Gobierno Municipal de La Paz anunció que implementará un plan piloto para instalar en espacios públicos estratégicos de la ciudad 30 paneles informativos, donde podrán pegarse afiches, evitando así que se siga dañando el ornato público y privado. La iniciativa incluye una nueva escala de multas y sanciones para quienes peguen afiches en espacios no autorizados. El Reglamento Municipal de Publicidad Exterior reconoce cuatro categorías para este tipo de avisaje: la gigantografía, la fija, la móvil y la eventual; la ordenanza municipal propuesta regulará esta última categoría.
Según los proyectistas, en los últimos tiempos se ha evidenciado un incremento de avisos no autorizados en los muros de la ciudad, lo que agrava el problema de la contaminación visual. En ese sentido, se propone que los paneles sirvan para el colocado gratuito de avisos de toda clase y así haya más y mejores argumentos para perseguir a quienes lo hagan en espacios prohibidos.
La iniciativa parece buena, y de hecho funciona en otras ciudades. Sin embargo, es poco lo que se logrará en materia de contaminación visual mientras siga autorizándose la instalación de gigantografías en cualquier parte de la ciudad, pues éstas, por su volumen, son las que verdaderamente afectan el paisaje urbano.






