sábado 13, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Noticias de un secuestro

Primero circuló en redes sociales, luego intervino la Defensoría del Pueblo y después fue titular en todos los noticieros. Una clínica privada en La Paz, al estar prohibido y ser peligroso retener el cuerpo de un paciente fallecido, optó por secuestrar al hijo del paciente y retenerlo sin alimento ni cobijo hasta que la familia […]

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Verónica Córdova
ABRELATAS
La Paz / febrero 28, 2021
en Voces

Primero circuló en redes sociales, luego intervino la Defensoría del Pueblo y después fue titular en todos los noticieros. Una clínica privada en La Paz, al estar prohibido y ser peligroso retener el cuerpo de un paciente fallecido, optó por secuestrar al hijo del paciente y retenerlo sin alimento ni cobijo hasta que la familia pague sus servicios.

Este secuestro no es tan inusual como parece a primera vista. Quizá es solamente más descarado. En el contexto de la pandemia se han dado decenas de casos parecidos: familias que han tenido que empeñar los títulos de propiedad o rematar sus bienes, que han visto a sus parientes maltratados o negados de auxilio por tener deudas con el establecimiento, familias que han sentido su duelo redoblado por la crueldad de las cuentas, que han tenido que elegir entre la vida del padre o la vivienda para los hijos.

Incluso antes de la pandemia, el sistema de salud privado ha sido despiadado con las familias de los enfermos. Hay tantos casos de ancianos a quienes se alarga inútilmente el sufrimiento mientras se acumulan las facturas por internación, servicios y medicamentos. Hay tantos médicos que se niegan a ser claros y honestos, y siguen proponiendo opciones descabelladas ante familiares dispuestos a cualquier cosa con tal de no asumir la dolorosa realidad: todos morimos en algún momento. Y cuando un hijo o hermana encuentra el valor necesario para decidir suspender la atención o trasladar al paciente, no faltan doctores, enfermeras y administrativos que, para deslindar responsabilidad, veladamente lo acusan de provocar la muerte de su ser querido.

Ante la enfermedad y el dolor, nuestra reacción inmediata es buscar ayuda médica. Por eso es tan doloroso que condicionen la ayuda al tamaño de la billetera, que nos cierren las puertas de los hospitales en la cara, que dejen a los enfermos morir en la calle o en los pasillos, esperando una atención que no llega. Durante las primeras semanas del COVID muchos murieron así: víctimas de la improvisación, de la carencia de espacio, del miedo o de la indolencia. Luego muchos aprendimos que es mejor no ir al hospital, que es mejor curarse o morir en casa, rodeado de quienes nos aman. En el momento más crítico, en su prueba de fuego, el sector de salud no estuvo a la altura. Puede haber sido por la legendaria falta de recursos, por la precaria infraestructura, por la escasez de personal, por el humano temor y espíritu de autopreservación de quienes trabajan en hospitales y clínicas. Pueden haber razones atendibles y lógicas. Pueden haber también (que las hay) heroicas excepciones. Pero el hecho sigue ahí: la gente no confía en los médicos ni en los hospitales públicos. Asume que no tienen espacio para recibirlos y que, de encontrar una cama o una unidad de terapia intensiva, ir a parar allí es morir irremediablemente, con el agravante de la soledad y el maltrato.

Y ahora, con el inhumano paro que han propiciado con el único fin de preservar sus intereses más mezquinos, el sector de salud no ha hecho más que terminar de romper el importante vínculo con aquellos a quienes se deben: los pacientes. Todo sector tiene derecho a defender sus intereses sectoriales, pero no durante una emergencia. Hacer huelga durante una pandemia equivale a tomar de rehén a los más vulnerables, para lograr unas prebendas miserables: que no me toquen mi derecho a lucrar con el dolor ajeno, que no contraten a otros profesionales que me hagan competencia, que no me impidan secuestrar enfermos para preservar mis privilegios. Esas tres son, en esencia, las demandas que justifican el paro. Y serán tres manchas indelebles en las batas blancas del sector médico.

  Verónica Córdova es cineasta.

Noticias Relacionadas

El límite de un Estado en quiebre
Sergio J. Pérez Paredes

Sindicalismo y Estado

¿El paso del tiempo borra las heridas…  y las deudas tributarias?
Yafar Yamir Rodríguez Ramírez
TRIBUNA

¿El paso del tiempo borra las heridas… y las deudas tributarias?

Minorías en las carreteras, mayorías en  las urnas
Freddy Rivas Orozco
TRIBUNA

Minorías en las carreteras, mayorías en las urnas

Ciudadanía Digital en Bolivia: ¿Evolución o relanzamiento? Una aclaración para el aula

Masificación vs. Aprendizaje: La brecha invisible que separa a colegios fiscales de privados

franz_lazarte_columnista.jpg
Franz Lazarte Escobar

China propone estabilidad, EEUU lleva vacío y sanciones

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha
TRIBUNA

¿Tendremos nuevamente un ‘Gran San Juan’?

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto