El Somni de El Celler de Can Roca, el menú de gastronomía operística en 12 actos oficiado por el mejor restaurante del mundo, saltó a la pantalla de San Sebastián Gastronomika. El diario El País reseña que Joan Roca volvió a demostrar su poderío, donde el humor y la sorpresa torean con la técnica para hacer posible lo imposible, como los platos vivientes. Además de repasar las Escenas marinas (donde ingredientes y vajilla se mimetizan), el chef catalán explicó el origen de un plato que respira en la mesa: Jordi Roca hace un helado de masa madre (con lichis, nata y cacao) y reproduce ante los ojos de los comensales la gestación del pan. Mostró otro donde la cáscara de arroz fermentada con azúcar y sake se convierte en miso, que a su vez cambia la percepción de una yema de huevo y de las setas. Y finalizó con una propuesta a punto de estrenarse: galletas de arroz que introducidas en un cuenco de sal caliente parecen brotar vivaces en la arena. Los aplausos y los bravos despidieron al maestro y siguió la faena de la última jornada de un congreso que ha congregado a 12.000 personas.
Los sueños están para hacerlos realidad, cocinarlos y comerlos, como han demostrado la treintena de chefs en el Kursaal. También se ha hecho patente la voluntad de contar historias comestibles. El peruano Gastón Acurio y el vasco Andoni Luis Aduriz narraron sus historias. Acurio recrea gustativamente el periplo de los emigrantes italianos. El viaje de Aduriz va hasta Japón.






