La Asamblea Departamental de Santa Cruz, que cuenta con mayoría de representantes de la agrupación del gobernador Rubén Costas, fracasó nuevamente en su intento de lograr los dos tercios requeridos para elegir ternas de vocales para el Tribunal Electoral cruceño. De ese modo persiste, desde hace más de tres años y medio, la falta de autoridades electorales en ese departamento. Este hecho es deplorable y preocupante.
En dos ocasiones anteriores los asambleístas cruceños lograron elegir ternas para su envío a la Asamblea Legislativa Plurinacional, pero fueron rechazadas porque no cumplían con los requisitos. En esta ocasión la polarización entre los partidarios de Costas y la bancada minoritaria del MAS ni siquiera encaminó la selección luego de 108 horas de sesión por tiempo y materia.
Es lamentable que la Asamblea de Santa Cruz no haya tenido la capacidad de concertar ternas entre las diferentes fuerzas, incluidos los representantes indígenas. La buena noticia es que la Ley de Régimen Electoral prevé este extremo (falta de autoridades departamentales) y otorga plena competencia al Tribunal Supremo Electoral, con lo que no se frenan ni entorpecen, como ocurrió en el pasado, los procesos electorales.






