El éxito de las primeras líneas del Puma Katari ha motivado al Gobierno Municipal a lanzar una nueva licitación pública internacional, con el fin de adquirir nuevos buses para ampliar la red de transporte municipal, es decir, uno verdaderamente público y masivo. Como era previsible, el gremio de los transportistas ha reaccionado amenazando, como hace siempre a falta de mejores iniciativas, con declarar paro e iniciar movilizaciones, que seguramente tendrán su componente de violencia, como es habitual en ellos.
La decisión de la Alcaldía es clara: el sistema funciona, la población está satisfecha con el servicio y, por fin, hay una alternativa más que viable a la tortura de usar minibuses y trufis en La Paz. La reacción de los transportistas, también; pero en su caso se trata de defender un sistema insostenible, en el que el público usuario es el que lleva la peor parte.
En los siguientes días se escuchará toda clase de amenazas y no debería sorprender que haya nuevos intentos de ataque contra los buses
municipales que ya están operando. En este caso, al margen de cualquier consideración política, es necesario que toda la ciudadanía defienda activamente este avance en la calidad de vida urbana, al igual que en pocos días más lo será el teleférico.






