Dejar a un país sin banco central no es tan sencillo, y sus consecuencias pueden ser más graves de lo que se imagina. Por ejemplo, un país sin banco central pierde su soberanía monetaria y la posibilidad de manejar políticas económicas en caso de urgencia.
El caso se pone sobre la mesa debate pues el nuevo presidente de Argentina, Javier Milei, tiene entre sus planes dolarizar la economía y eliminar el banco central. En Bloomber varios analistas muestran las ventajas y desventajas de esta propuesta y los efectos que tendría sobre la economía argentina.
Son pocas las naciones en el mundo que no tienen banco central y, en general son pequeños estados, el único país grande que funciona así es Panamá.
Entre los micropaíses que no tienen banco central están Kiribati, Tuvalu, Andorra, Islas Marshall, Isla de Man, Mónaco, Nauru, Micronesia, Palaos y el pequeño Principado de Liechtenstein, en el corazón de Europa, señala la publicación de Bloomber.
Lea también: El país está a un paso de registrar otro récord en remesas
BANCO CENTRAL
Panamá usa como moneda local una divisa extranjera, en este caso, el dólar, no imprime su propia moneda y depende plenamente de las decisiones que tome la Reserva Federal de EEUU (FED por sus siglas en inglés), aunque opera una Superintendencia.
“La primera cosa que pierde un país sin banco central es el tener una política monetaria soberana individual. Es decir, no puede fijar los tipos de interés, ni el tipo de cambio contra monedas internacionales. No puede imprimir dinero ni financiar el gasto público del Estado”, señala Bloomber.
Un banco central se ocupa además de supervisar a los bancos comerciales y a los medios de pago pues es el encargado de regular el sistema financiero para que sea sólido y confiable. Y suya es también la potestad de administrar las reservas internacionales. Su rol es importante porque afecta a las finanzas del país y al valor de la moneda local.
“Por eso, si un país decide sustituir su moneda nacional por una moneda extranjera -como Panamá con el dólar o Mónaco con el euro- las principales competencias de un banco central dejan de tener sentido. Eso significa que una economía dolarizada dependerá de las decisiones que tome la Reserva Federal de Estados Unidos y una que funciona con el euro está sujeta al Banco Central Europeo”, explica el reporte.
El único beneficio visible para los países que asumen “prestada la política monetaria de otra divisa y de otros países”, es que eliminan la incertidumbre del tipo de cambio por lo que exportar sus productos a los mercados internacionales les es mucho más fácil.
Ahora bien, tal vez de forma física un banco central pueda desaparecer, pero muchas de las funciones que cumple no, en los hechos esto es prácticamente imposible, señalan los expertos, y hay instancias que deben asumir estas responsabilidades.
POLÍTICAS
Pero “incluso en los países dolarizados todavía se necesita una autoridad de control, como por ejemplo en Panamá. No hay un banco central oficial, pero hay una autoridad de supervisión financiera que se encarga de vigilar a los bancos comerciales y de las regulaciones macroprudenciales”, explica Eileen Gavin, analista del equipo financiero de Verisk Maplecroft, citado por Bloomber y la BBC.
“Se puede llegar a eliminar el organismo, pero no eliminar todas las tareas”, asegura.
Y qué pasa con las reservas internacionales que son realmente la última línea de defensa de una economía, se preguntan los expertos. “Si un país no tiene banco central, el organismo supervisor que lo sustituye tiene que velar por la liquidez del país y las reservas internacionales, que bajo un esquema de dolarización es absolutamente crítico porque así es como se garantiza la estabilidad”, afirma Gavin.
Pero hay aún asuntos más importantes que un banco central debe realizar. Por ejemplo, “se encarga de pisar el freno de una economía recalentada cuando hay inflación subiendo los tipos de interés o de reactivar la economía cuando se enfría haciendo justo lo contrario: bajando las tasas”.
RESPETO
Durante la pandemia del COVID-19, por ejemplo, los bancos centrales de México, Perú, Brasil o Chile se ganaron el respeto internacional por su manejo de las subidas de tipos de interés anticipándose a los problemas que estaban por venir. Es decir, ayudaron al sostenimiento de sus economías frente a los embates.
«Sin banco central, un país pierde parte de la soberanía monetaria, muy útil para hacer frente a las posibles recesiones o a las posibles crisis de inflación”, afirma Juan Carlos Martínez Lázaro, economista y profesor de IE Business School de IE University, citado también por Bloomber.
De todas maneras, si en algún momento Argentina decide cambiar su moneda a los dólares, el rol de su actual Banco Central de la República tendría que cambiar drásticamente, así no se determine su eliminación.
A vista de los analistas, los cambios anunciados por Milei en Argentina no serán tan fáciles de aplicar. Al contrario, se viene un camino muy difícil. Incluso se espera un largo período de recesión económica antes de un repunte con estabilidad y con una inflación controlada.
Lo más duro puede venir por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores y el efecto sobre la pobreza, por eso los obreros y sectores populares anuncian una resistencia.
Por ahora, las propuestas de Milei y su ‘Decretazo’ siguen en la incertidumbre, aunque con el derecho a la duda, señalan los analistas consultados por Bloomber.
(26/12/2023)






