Ayer, miles de niñas, niños y adolescentes regresaron a las aulas del país, cargados de mochilas y útiles escolares, pero también de las ilusiones y emociones típicas del primer día de clases.
Además de reencontrarse con sus amigos y profesores, los estudiantes deberán lidiar con algunos cambios acordados en el VI Encuentro Pedagógico que se desarrolló en diciembre de 2014. Por ejemplo, la extensión establecida a pedido del Presidente en los horarios de clase en las materias de Matemática, Química y Física para los alumnos de 5° y 6° de secundaria; dependiendo sobre todo de la forma cómo se vaya a implementar esta medida.
Según dijo el Viceministro de Educación Regular, se estaban barajando dos opciones: ingresar o salir más tarde a clases, o reducir los recreos en cinco minutos, particularmente en los establecimientos en los que existen diferentes turnos (mañana, tarde y noche). Empero, el fin de semana el Ministro de Educación descartó esta segunda posibilidad. Una decisión sin duda correcta, pues, habida cuenta de lo breve que son los recreos, entre 15 y 20 minutos, y de su importancia para satisfacer necesidades fisiológicas y mentales, una reducción de este tiempo de esparcimiento hubiese resultado contraproducente a largo plazo, afectando el estado de ánimo y el rendimiento de los escolares.






