Tras haber ganado las elecciones presidenciales en Argentina, el inexperto outsider Javier Milei, a partir del próximo 10 de diciembre estará al frente de la tercera economía de América Latina con un experimento político que pone en profunda incertidumbre al vecino país.
En opinión del analista político Roberto Covarrubias Núñez, Milei no sabe hacer política, porque no es un político. Pero aplicará medidas económicas que estarán enarboladas por las privatizaciones con el objetivo de “reducir el Estado al mínimo”.
El presidente electo tiene menos de 20 días para armar su gobierno y elegir quiénes lo acompañarán. Todo un desafío para un hombre sin ninguna experiencia política.
En su primer discurso tras los comicios, Milei anunció un proceso de “reconstrucción” en el cual “no habrá lugar para la tibieza ni las medias tintas” y aseguró que su gestión estará basada en un gobierno limitado que cumple a rajatabla los compromisos tomados, el respeto a la libertad privada y el comercio libre.
De hecho, el autollamado libertario anunció que entre sus primeras medidas están la privatización de la petrolera YPF, la Televisión Pública, Radio Nacional y la agencia oficial de noticias Télam.
Recordemos que la principal empresa petrolera argentina fue estatizada en 2012, durante el mandato de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, actual vicepresidenta del país.
El programa económico de Milei contempla un fuerte recorte del gasto público, privatizaciones, el cierre del Banco Central y la dolarización de la economía para combatir la subida de precios, entre otras medidas que marcan un giro drástico con las políticas del peronismo, actualmente en el gobierno.
Otro aspecto importante es si o cuándo cumplirá sus planes de eliminar los subsidios, destruir el Mercado Común del Sur, alejarse de Brasil y China y dejar el comercio internacional en manos de privados.
Con su proyecto de instaurar el dólar estadounidense como moneda y cerrar el Banco Central, los planes de Milei tienen connotaciones extremas que hacen pensar que Latinoamérica deberá convivir con el sucesor del expresidente estadounidense Donald Trump o del derechista brasileño Jair Bolsonaro.
Justamente, Milei anunció que realizará un “viaje espiritual” a Estados Unidos y luego visitará Israel para estar en “sintonía con la política” de esos dos Estados.
Por otro lado, queda por definir cómo será la relación con el Fondo Monetario Internacional, teniendo en cuenta que quien contrajo la mayor deuda de la historia ($us 45.000 millones) con ese organismo fue el expresidente Mauricio Macri.
Además, es necesario tener en cuenta la existencia de una fragmentación inédita en el Congreso que obligará a negociar para conseguir quórum en las dos instancias que lo conforman.
Para la próxima legislación, Unión por la Patria (UxP) contará con 107 miembros en la Cámara de Diputados, Juntos por el Cambio (JxC) ocupará 94 asientos y La Libertad Avanza (LLA) 38. En el caso del Senado, UxP tendrá 35 representantes, JxC 24 y LLA solamente ocho.
El subdirector del diario Página 12, Luis Bruschtein, indicó que el panorama actual implica un horizonte de violencia donde nadie se dejará atropellar ni arrebatar sus derechos y las políticas anunciadas son muy agresivas. Esas dos fuerzas enfrentadas implican la inminencia de protestas, represiones y profunda inestabilidad.
Argentina ya pasó por situaciones en las que la fragmentación será la estrategia para aplicar medidas antipopulares y en las que la unidad del pueblo en la resistencia es la única defensa. La calle será otra vez el escenario principal de la política. Es el único territorio que no puede colonizar el poder económico.
En una reciente entrevista, ante la pregunta qué pasará si la gente sale a las calles para protestar contra las medidas antipopulares, Milei, sin inmutarse, respondió: “Se hará cumplir la ley”.
El partido de Milei, LLA, que no existía hace tres años, propugna ideas liberales que nunca tuvieron eco en el país, pero que en estos últimos años ganaron impulso entre los jóvenes y también entre las clases medias.
En el balotaje realizado el 19 de noviembre, LLA obtuvo 55,69% de los votos frente al 44,30% del peronista Sergio Massa, actual ministro de Economía.
El triunfo de Milei superó cualquier expectativa y marcó un cambio radical en el sistema político del vecino país, que decidió dar un giro a la derecha en medio de un profundo malestar social por la inflación de más de 142% anual y el aumento de la pobreza, que actualmente afecta a 40,1% de la población.
Alfredo Jiménez Pereyra es periodista y analista internacional.






