El servicio gratuito y solidario de los médicos cubanos acaba de cumplir 10 años en Bolivia. En esta década, el grupo logró que 172.000 bolivianos recuperen la vista, que otros 179.282 se sometan a diferentes cirugías y se realicen más de 63 millones de consultas médicas en los nueve departamentos del país. No por nada su más famosa colaboración se llama Operación Milagro: allí donde otros médicos habían desahuciado a pacientes que estaban perdiendo la vista, ora por falta de acceso a la cobertura médica, ora por falta de dinero, los oftalmólogos cubanos practicaron diariamente decenas de cirugías gratuitas para devolver la vista a bolivianos de todas las edades.
Lo mejor: no solo los oftalmólogos, sino todos los especialistas que llegaron desde la isla comunista destacaron por la calidad y calidez de su trato a las y los pacientes. En un contexto donde los médicos, independientemente de su calidad profesional, son famosos por su displicencia hacia las personas que acuden a ellos, los cubanos hicieron la diferencia con muy poco esfuerzo.
Es por estas razones, atención gratuita con calidez y calidad, que los médicos cubanos fueron objeto de desprecio y discriminación de los gremios de médicos bolivianos. En vez de ello, merecen admiración y reconocimiento, pero sobre todo, ser tomados como ejemplo a seguir.






