Myriam Sarsen, abogada de los familiares de uno de los seis bolivianos que fallecieron en el incendio de un taller de costura en Argentina hace 10 años, dijo que el caso se dilató porque las víctimas habían nacido en Bolivia.
“Creo que hay un desinterés por la causa debido a que las víctimas eran migrantes bolivianos; a eso se suma que no hay un interés por responsabilizar a los empresarios por la muerte de obreros, menos si son bolivianos”, precisó la profesional.
Sarsen recordó que en estos 10 años el caso fue tratado por tres tribunales y que la Fiscalía quiso cerrar el expediente sin juicio, luego de llegar a un acuerdo con los capataces. “Cuando nos opusimos a eso, declararon prescrita la causa, pero igual nosotros apelamos y apelamos…”.






