La semana pasada se denunció que en la Caja Nacional de Salud (CNS) un grupo de profesionales que trabajaban en el Hospital Obrero de La Paz desviaba insumos y servicios de laboratorio a favor de clínicas privadas, causando no solo importantes pérdidas económicas, sino sobre todo perjuicio a las y los asegurados.
Según los avances de la investigación que realiza la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), dos médicos y cuatro técnicos laboratoristas, quienes fueron detenidos, además de trabajar en el área de Patología e Histología del Hospital Obrero brindaban servicios profesionales en otras clínicas y laboratorios, donde tomaban muestras que luego eran analizadas en los laboratorios y con los insumos de la CNS.
El Gerente General de la aseguradora informó que el delito fue detectado a inicios de abril, luego de recibir una denuncia verbal. Un mes después se hizo la denuncia ante la Fiscalía, que inicialmente rechazó el trámite. Agregó el gerente que la investigación se está desarrollando en varios otros establecimientos de la CNS y que aparentemente esta práctica data de hace varios años.
Al parecer esta vez hay suficientes pruebas del daño causado a la institución y, sobre todo, a sus pacientes, por lo que cabe esperar no solo una ejemplar sanción, sino también el establecimiento de nuevos y más efectivos mecanismos de control, sobre todo considerando que la CNS, así como es la aseguradora de referencia, es también considerada una de las instituciones más corruptas.






