En las últimas semanas han empezado a circular por las redes sociales, principalmente por WhatsApp, alertas sobre la presencia de una banda criminal que supuestamente habría intentado secuestrar a varios niños en diferentes colegios del país a la hora de salida. Si bien todo indica que estas alertas son solo un bulo que apuntaría a generar preocupación entre la población, cuyos perniciosos efectos merecen ser analizados en otro comentario (ya que pueden desatar una peligrosa histeria colectiva capaz de traducirse en el linchamiento de personas inocentes, tal como está ocurriendo en India), no se puede negar que efectivamente se han producido secuestros e intentos de raptos de niños en el país.
Por ejemplo, apenas el sábado por la noche un menor de tres años habría sido secuestrado durante un festejo infantil organizado en un salón de la Av. Simón Bolívar de La Paz. Sin embargo, gracias a la pronta reacción de dos guardias municipales y la madre del niño, quienes junto con otros padres de familia organizaron una redada en inmediaciones del lugar, aparentemente la responsable de este rapto (una mujer, según se pudo constatar a través de una cámara de seguridad) habría decidido abandonar al niño cerca del estadio Hernando Siles al verse acorralada.
Por este motivo, cuando un adulto se encuentra en compañía de un menor en lugares concurridos, la Policía aconseja no distraerse con un celular ni con otras cosas, no aceptar bebidas de extraños ni responder a agresiones, o que los niños caminen junto a las paredes para evitar que sean atraídos desde un motorizado.






