Es común que las personas se dejen influenciar por su entorno, sobre todo por sus compañeros y por otros individuos a quienes conciben como modelos a seguir, generalmente figuras prominentes públicas y/o familiares.
Esto es particularmente evidente durante la adolescencia, etapa en la que las personas necesitan sentirse aceptadas por sus pares, pero a la vez también buscan diferenciarse y construir una identidad propia. Por ello, no son pocos los adolescentes que suelen realizar actos temerarios con el fin de “reafirmar” su identidad y valía frente a sus pares y sus compañeros del sexo opuesto. Probablemente este sea el caso de los 26 estudiantes de El Alto que días atrás se hicieron cortes en los brazos presumiblemente como resultado de un desafío colectivo. No obstante, de todas maneras llama la atención la falta de responsabilidad de estos adolescentes, incapaces de oponerse a un reto absurdo potencialmente dañino para su salud.
Frente a acciones de este tipo, cada vez más frecuentes en gran medida debido a la llegada de internet (medio que ha ampliado el alcance de mentes enfermas que buscan causar daño a otras personas), los expertos recomiendan a los padres reforzar la autoestima de sus hijos, procurando evitar que se desarrollen en un entorno lleno de críticas, con expresiones de afecto y de valía ante las diferentes situaciones que vayan surgiendo; junto con el establecimiento de normas claras, justas y coherentes; y la participación en actividades familiares conjuntas.






