Evitar el pánico porque eleva el azúcar, no ingerir medicamentos no comprobados, reforzar el “triángulo de tratamiento” (ejercicios, dieta y control del azúcar), conocer bien los síntomas del nuevo coronavirus y cumplir con el “ABCDE” del COVID-19, son las cinco recomendaciones del diabetólogo Armin Quispe a esta población vulnerable al virus.
Los diabéticos están dentro del grupo de personas con enfermedades de base, que junto a los adultos mayores son los más vulnerables al nuevo coronavirus. Una medicación no comprobada o el desconocimiento de los síntomas del virus pueden ser fatal para ellos. La diabetes es la enfermedad de base más común en Bolivia, pues suman 362.000, según datos oficiales de 2018 del Sistema Nacional de Información en Salud, dependiente del Ministerio de Salud.
Por ello, Quispe, un diabetólogo boliviano que continúa su formación en la ciudad de Bruselas, en Bélgica, da cinco recomendaciones para esta población:
1. Reforzar el “triángulo de tratamiento”. La persona con diabetes debe seguir una rutina de ejercicios físicos por al menos 30 minutos diarios, asumir una dieta basada en fibra (legumbres, ciruelas, repollo y otros), poco carbohidrato (pan, fideos, arroz y otros) y rica en verduras, además de una hidratación con dos litros de agua al día. A ello se debe complementar la medicación del médico de cabecera y el control del azúcar con el glucómetro.
2. Evitar e pánico. “El pánico puede causar estrés y el estrés eleva los niveles de azúcar. Hay que evitarlo dentro de la pandemia del coronavirus y dormir mínimamente siete horas”, aconsejó el especialista.
3. Cumplir con el “ABCDE” del COVID-19. El diabético, en su condición de más vulnerable, debe cumplirlo a cabalidad. El “A” significa aislamiento físico de casi dos metros con otra personas y el “B” es el “buen lavado de manos por 20 segundos como indica la OMS (Organización Mundial de la Salud). El “C” consiste en el uso del cubre bocas o barbijos “en lugares públicos donde haya gente y no se pueda cumplir el requisito A”.
El “D” se refiere al desinfectado de superficies de contacto con el virus porque “puede permanecer horas o hasta tres días en el lugar. El “E” es evitar la exposición a la información incorrecta. “La OMS lo llamó ‘infodemia’, eso puede aumentar el pánico en la población diabética, por eso acuda a buenas fuentes de información”, puntualiza Quispe.
4. Conocer los síntomas. La tos seca, alta temperatura, dificultad para respirar, fatiga y contacto con algún sospechoso del virus son síntomas y señales que fácilmente indicarán si el diabético es potencial contagiado y ante ello debe buscar la ayuda médica hospitalaria.
5. Evitar medicación no comprobada. “Hay que evitar todo medicamento que realmente no esté comprobado por instituciones y expertos mundiales que definen si se los usa o no, por seguridad y eficacia”, añadió Quispe. En Bolivia, el Ministerio de Salud autorizó el uso de la ivermectina contra el COVID-19, pero el diabetólogo recordó que su eficacia y seguridad aún no fueron comprobadas.
Quispe considera que en el caso de los diabéticos el uso de medicamentos no comprobados es más peligroso. “Lamentablemente las reacciones adversas que toda droga tiene pueden afectar en vez de ayudar a esa persona (diabética). Algunos médicos recomiendan medicamentos cuando sospechan que un paciente tiene coronavirus, pero para los diabéticos puede ser letal por su vulnerabilidad”.






