El Gobierno informó que ha prohibido a las farmacias de Beni la venta indiscriminada de aquellos fármacos que, se presume, servirían para combatir al coronavirus, entre ellos antiparasitarios, retrovirales y antibióticos.
El miedo, la desinformación y la desesperación ante el incremento de casos de COVID-19 llevó a mucha gente, particularmente en Trinidad, a ingerir un cóctel de fármacos con la idea de evitar contraer el mal o superar algunos síntomas. El resultado fue que el hospital German Busch recibió pacientes intoxicados, lo que agrava la crisis sanitaria de esa región.
La ministra interina de Salud, Eidy Roca, informó este miércoles de una serie de acciones asumidas para hacer frente a la pandemia en esa región y explicó que desde el 1 de junio, cuando Trinidad será encapsulada, brigadas médicas recorrerán casa por casa para detectar posibles casos.
“Nuestros profesionales en salud van a llegar a todos los barrios, vamos a hacer el tratamiento en sus propias casas de ser necesario, pero como corresponde, de acuerdo con un protocolo. No está permitido tomar medicamentos sin prescripción médica, las brigadas van a ver la pertinencia (de suministrarlos). Se ha prohibido a las farmacias expender medicamentos que se están usando indiscriminadamente en cuanto al manejo de esta enfermedad, si no van con receta médica”, dijo Roca.
Cóctel de riesgo
Imágenes de supuestas combinaciones médicas para hacer frente el COVID-19 circulan en las redes sociales, incluso con recomendaciones de cantidades a ingerir y los horarios “indicados”.
En la víspera, el ministro de Energías, Rodrigo Guzmán (una de las autoridades asignada por la Presidenta para trabajar en esa región), informó que a los hospitales llegaron personas intoxicadas, justamente, por consumir lo que se ofrece para evitar contagios.
“Mucha gente entra en pánico y está tomando todo lo que se le ofrece, y están llegando a los hospitales intoxicados”, advirtió. Por lo tanto, dijo, se trabaja en una fuerte campaña informativa dirigida a explicar a la población qué hacer ante la sospecha de coronavirus.
El presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, Adrián Ávila, uno de los médicos que lideró la primera cruzada de profesionales voluntarios para asistir a los enfermos de COVID-19 en esa región, ya había alertado del grave riesgo que corría la población.
Hidroxicloroquina (que se usa para la malaria y el paludismo), azitromicina (un antibiçotico), prednisona (corticoide), indometacina (antiinflamatorio), cotrimoxazol (contra los hongos), aspirina e ivermectina (antiparasitario) son los fármacos con los que algunos benianos se automedican para combatir el mal, exponiéndose a serios problemas de salud, indicó el especialista.






