En la ciudad de Santa Cruz, uno de los municipios más golpeados por el COVID-19, volverá a operar el transporte público, desde el lunes 6 de julio, con el 60% de su capacidad y con todas las medidas de bioseguridad para evitar ser factor de contagios. El pasaje se mantendrá y, en contrapartida, la Alcaldía condonará impuestos ediles a los choferes.
La alcaldesa cruceña Angélica Sosa informó que este fue el resultado de un trabajo coordinado entre la Alcaldía, Tránsito y la dirigencia de los choferes, que exigía se les permita retomar sus actividades como parte de la flexibilización dispuesta a una cuarentena que se mantuvo desde marzo para evitar mayor casos de coronavirus.
Como parte de los acuerdos, los choferes deberán solo ocupar el 60% de la capacidad de sus motorizados para cumplir con el distanciamiento exigido. “Bioseguridad, preservar las norman de Tránsito, cuidar a los choferes y las condiciones para garantizar un traslado oportuno y con seguridad”, explicó.
No se incrementará el costo de los pasajes, como pedían los choferes, de Bs 2 a Bs 3. “No se sube un centavo al pasaje del vecino”, aseguró Sosa y anunció que en contrapartida la Alcaldía condonará multas e intereses a impuestos adeudados por los choferes.
Santa Cruz es uno de los departamentos más golpeados por la pandemia. Hasta el domingo sumó 17873 contagios.
(29/06/2020)






