Los rostros de los sindicados de la balacera que causó la muerte de un policía y un civil en Santa Cruz ya se conocen. Cinco presuntos cómplices ya fueron capturados; en tanto que los dos autores, material e intelectual, son buscados incluso desde el aire.
Al autor intelectual del crimen lo identificaron como Abel Salas Torres, de nacionalidad peruana, de 34 años, aproximadamente 1,60 de altura y que es conocido con los alias de Chara y Toro.
Como autor material, la Policía responsabiliza a André Acosta Loja, también de nacionalidad peruana. Tiene los alias de Charrilla y Milito; el extranjero se encuentra prófugo al igual que el presunto autor intelectual.
Los que sí ya están en manos de la Policía son cinco presuntos cómplices. A estas personas, cuatro hombres y una mujer, se las acusa de colaborar e incluso tener conocimiento del crimen.
Todas ellas estarían detrás de la muerte del policía encubierto y el extranjero informante que pretendían dar un golpe importante al narcotráfico, la mañana del viernes en un edificio del Segundo Anillo de la ciudad de Santa Cruz.
El uniformado y el paraguayo avanzaron de acuerdo con el plan, con un cordón de seguridad de apoyo, sin embargo, algo salió mal. Al cabo de minutos de ingresar al cuarto de este edificio y encontrarse con Charrilla, ambos fueron abatidos a tiros, mientras que el autor escapó del lugar.
Balacera
Pero qué fue exactamente lo que sucedió. De acuerdo con las investigaciones, al parecer, el paraguayo estaba ya en la mira por un previo operativo en el que había colaborado en septiembre.
“El 23 de septiembre de este año se produce una operación en la cual la Policía logra la incautación de una avioneta y la detención de dos pilotos. Allí, nuestra FELCN (Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico) secuestra un alijo de droga que era de propiedad de alias El Toro”, detalló el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera.
Luego de este hecho, explicó la autoridad, El Toro se contactó con Yeison L. T., que presuntamente le ayudó a comunicarse con el informante paraguayo.
De acuerdo con el reporte de la Policía, allí el apuntado como autor material inició las negociaciones con el informante, que se hacía pasar como comprador, para una supuesta transacción. El Toro se habría comprometido a enviar a alguien “de su confianza”, que resultó ser alias Charrillo.
Aguilera detalló que después se hizo contacto con Roger S. T., un piloto que se encargó de llevar a Charrillo a Santa Cruz y trasladarlo a casa de su abuela, con “consentimiento de su madre”.
El sindicado habría llegado a esta vivienda 48 horas antes del encuentro con el paraguayo. La reunión finalmente se dio, el informante y el policía líder de la operación, que se hacía pasar como chofer del extranjero, fueron a realizar la acordada transacción al cuarto del edificio.
Las últimas imágenes con vida del uniformado lo muestran con una bolsa que contenía el dineroque se iba a mostrar para la transacción e ingresando en el inmueble, donde minutos despues sucedió la balacera en que murió.
“El ciudadano paraguayo había recibido por lo menos cinco disparos en su humanidad. A qué nos lleva esta escena del crimen, a afirmar que el objetivo era el ciudadano paraguayo, quien había cooperado en el mes de septiembre en una operación también encubierta, en la cual se logró la detención de dos pilotos y una aeronave”, concluyó Aguilera.
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Entre los cinco aprehendidos acusados de complicidad están Yeison L. T., el contacto; Roger T.S., piloto que habría acogido al Charrillo y Pablo T. S.; además de María S. B., que presuntamente se comunicó con el autor material para hospedarlo y Ángel S. R.
El viceministro indicó que Charrillo, tras cometer el doble asesinato, volvió al domicilio donde lo habían hospedado y quemó las prendas de vestir que usó.
“La participación de estos individuos tiene alta importancia, pues han contactado al asesino, lo han cobijado en su hogar y sabían de aquellas actividades, pues en la casa hemos encontrado los proyectiles nueve milímetros; y frente a la vivienda de estas personas se encuentran restos de las prendas de vestir que tenía el peruano (autor material) y que han sido quemadas”, dijo Aguilera.
La autoridad añadió que un total de seis policías eran parte de este operativo antinarcóticos, a la cabeza del teniente fallecido. Los otros cinco aguardaban afuera del edificio; cuando perdieron el contacto con la víctima ingresaron, pero ya el policía estaba sin vida.
“El decomiso de la sustancia controlada (de septiembre) ha provocado desconfianza y traición, que se traduce en esta muerte”.
Se hacen incluso operativos aéreos de búsqueda
Con cinco implicados ya en manos de las autoridades, la Policía se concentra en arduos operativos para dar con los dos principales sindicados tras este doble asesinato: alias El Toro, acusado de ser autor intelectual, y Charrillo, de ser el autor material.
“En este momento estamos efectuando ocho allanamientos en el departamento del Beni. El talento humano de nuestra Policía Boliviana, por disposición del Presidente del Estado y del Ministro de Gobierno, está realizando operaciones aereotransportadas en las ciudades aledañas de Trinidad, me refiero a los lugares en que podría tener propiedades el señor alias El Toro”, informó el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera.
Las fotografías de ambos hombres fueron difundidas en la página oficial de Facebook de la Policía Boliviana, junto con las líneas 110, 120 y 76637082 para dar datos.






