La línea aérea Amaszonas anunció que agotará todas las vías administrativas y penales para hacer valer sus derechos y seguir volando. Además, aseguró que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) no es autoridad competente para dirimir un contrato entre privados.
Dardo Gómez, gerente general de la empresa Amaszonas, informó que mantienen un contrato vigente con la empresa que les alquila sus aeronaves; sin embargo, actualmente están en una controversia para ponerse de acuerdo sobre el monto de la deuda.
Ese conflicto está en conciliación en un tribunal de arbitraje en New York, como especifica el contrato entre ambas empresas.
“Es una resolución (la de desmatriculación de aviones) que la vamos a apelar. La relación es entre privados, es un contrato que establece para cada mecanismo las alternativas que hay para dirigirse de manera legal. En ningún momento un contrato entre privados de esta magnitud puede generar un rompimiento unilateral y si quieres hacerlo tienes que ir al mecanismo que te establece ese contrato”, explicó en Fides.
Criticó el accionar de la DGAC que no tomó en cuenta los argumentos de Amaszonas y ante una nota de la empresa que les alquila los aviones, ordena retirar la matrícula a sus aviones.
Amaszonas
“La DGAC no es autoridad competente para dirimir el contrato. Tiene una función de auditar la seguridad operacional en nuestro país”.
Gómez dijo que la DGAC asumió un criterio legal que no es imparcial e incluso dijo que el plazo de cinco días que les dieron el jueves, va en contra de las normas.
“En los considerandos de esta resolución administrativa no se ha tomado en cuenta ninguna de las notas enviadas por nosotros, ni siquiera para decirnos que no tenemos razón o lógica alguna. A pesar de ello se emite la resolución para desmatricular, claramente y flagrantemente esto es absolutamente contra la norma. Vamos a agotar todas las vías administrativas y judiciales para poder hacer respetar nuestro derecho”, remarcó en otra entrevista en Red Uno.
Reveló que actualmente Amaszonas transporta entre 50.000 y 60.000 pasajeros por mes y que son una alternativa en el mercado nacional, no una competencia. Más de 400 personas trabajan en la aerolínea.
“Nosotros vamos a seguir volando”, dijo, aunque reconoció que, si les retiran la matrícula a sus cuatro aviones, los “dejarían en el suelo con cero aeronaves”.






