Bolivia y Brasil visualizan inversiones conjuntas, a través de YPFB y Petrobras, para la construcción de la segunda Planta de Amoniaco y Urea, factoría que demandará un costo de $us 2.500 millones, cuya locación se fijó en Puerto Quijarro, población fronteriza entre ambos países.
Tendrá una capacidad de producción de 4.200 toneladas (t), es decir, el doble de producción del complejo petroquímico de Bulo Bulo, Cochabamba.
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El vicepresidente Nacional de Operaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Luciano Montellano, dijo que hay interés de ambas partes en concretar una inversión compartida en la perspectiva de ejecutar la segunda factoría.
“En el caso de la Planta de Urea se trata de una inversión muy grande, masiva, muy preliminarmente estamos hablando de un valor estimado de más o menos de 2.500 millones de dólares en el que, a través de una sociedad, seguramente se va a llegar a que ambas partes aporten parte del financiamiento”, informó Montellano.
Agregó que el vecino país está interesado en el proyecto. “En la reunión (binacional) se ha expuesto a Petrobras las generalidades del proyecto: ubicación, alcance y capacidad de producción. Se les ha expresado la apertura que tiene YPFB en una asociación para una inversión conjunta, en virtud a eso Petrobras ha expresado su interés al respecto”.
El presidente Luis Arce informó el 23 de septiembre que la segunda Planta de Amoniaco y Urea (PAU) será construida en la provincia Germán Busch del departamento de Santa Cruz, con una inversión de $us 2.500 millones. Se prevé iniciar las obras en 2024.
Consumo
De acuerdo con información oficial, Brasil consumía aproximadamente 8 millones de toneladas de urea al año en 2011, actualmente se incrementó a 12 millones de toneladas. El gigante sudamericano es uno de los mayores consumidores de la urea boliviana, país al que se comercializa el 80% de la producción que sale de la Planta de Amoniaco y Urea ubicada en Bulo Bulo, Cochabamba.
El 90% de su consumo de urea es importado, cuyos proveedores se encuentran al otro lado del planeta, este es el caso de Rusia, aspecto que les pone en una situación un poco crítica por la importancia que tiene el fertilizante en el sector agropecuario del país vecino.
“Entonces estamos hablando de ingresos anuales que van de 500 a 600 millones de dólares solamente para una segunda planta. Si es que esta se concreta y atendemos (este mercado) habría que sumar lo que son los ingresos que generamos por la exportación a Brasil y con la planta actual que ronda alrededor de los 200 y 380 millones de dólares anuales”, dijo el ejecutivo de la petrolera estatal.
La urea es el fertilizante nitrogenado de mayor demanda a escala mundial actualmente, y su uso en la producción agropecuaria ayuda a mejorar los índices de rentabilidad de diferentes cultivos, según los datos de YPFB.






