Tras las declaraciones del presidente Luis Arce, quien dijo que Bolivia paga un precio “descomunal” por la importación de combustible, este lunes se registraron largas filas en algunas estaciones de servicio de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz.
Hasta la tarde de este lunes, ninguna autoridad del Gobierno dio una explicación sobre la distribución de combustible.
“El precio que estamos pagando ahora (por la importación de combustibles) es un precio descomunal; (y es) producto de la guerra (entre Rusia y Ucrania y el conflicto en Medio Oriente)”, dijo Arce la mañana de este lunes.
Por la tarde, el panorama en algunas estaciones de servicio de La Paz y El Alto eran largas filas de vehículos en busca de diésel y gasolina. Y no se trata solo del transporte pesado, sino de vehículos públicos y privados que tienen que esperar por horas para comprar combustible.
En la estación de servicio de la avenida Montes en La Paz, la fila de buses y camiones es inmensa. “Estamos esperando hace más de dos horas”, dijo un chofer en Unitel. Los encargados dijeron que tienen combustible; sin embargo, no estaban seguros que alcance para cubrir toda la demanda.
En la estación de servicio de la avenida Arce, la fila de vehículos, públicos y privados, daba vuelta al manzano. Similar panorama se vio en la avenida Costanera, en la zona sur de La Paz, donde la fila recorría varias cuadras.
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Combustible
En la estación de servicio de la curva de Holguín colocaron un letrero que indicaba que ya no había gasolina.
En la gasolinera de la avenida Cívica de El Alto, se verificó una extensa fila de buses y camiones. Los transportistas buscan el combustible para dirigirse al interior y exterior del país.
Algunos choferes dijeron que están durmiendo en la fila desde el domingo para poder comprar el carburante.
El panorama es similar en Cochabamba y Santa Cruz. En el caso de la capital oriental, desde el fin de semana muchos camiones y buses comenzaron a hacer filas para comprar diésel y gasolina.
Ninguna autoridad de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) o de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), salió para dar una explicación al respecto.
Hace un par de semanas, cuando también había largas filas en busca de diésel, la ANH garantizó al menos 78 millones de litros de combustible para el abastecimiento del mercado interno con el objetivo de que no haya escasez de líquidos, tanto diésel como gasolina.







