La presidenta de la Aduana Nacional (AN), Karina Serrudo, informó este viernes que en 2023 su despacho propició 17.900 intercepciones al contrabando y, en esas acciones, se reportaron 19 “bajas”, entre funcionarios y militares.
En Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, explicó las intercepciones generaron una pérdida económica de Bs 4,7 millones, en relación a ataques. Las bajas fueron principalmente por golpes, contusiones, traumatismo craneoencefálico, pérdida de la vista y otros daños físicos.
“Nuestros vehículos también han sido atacados, chocados, quemados, robados y secuestrados”, lamentó la funcionaria.
Por otro lado, destacó que los comisos de 2023 llegaron a Bs 755 millones, mientras que en 2022 alcanzaron Bs 737 millones. Para este 2024, Serrudo anunció una política “más agresiva” y, además, una mayor participación de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana.
Puesto de control en Pisiga
El Gobierno inauguró el Área de Control Integrado de la Administración Aduana Frontera Pisiga, con el fin de facilitar, agilizar y reducir los tiempos de nacionalización de mercancías que ingresan desde ultramar hacia Bolivia.
El proyecto tuvo una inversión de Bs 19.876.079 y el presidente Luis Arce, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, y la presidenta de la Aduana Nacional inauguraron la obra.
Al respecto, Serrudo lamentó que, antes de la construcción del inmueble, los funcionarios contaban con oficinas precarias, “era un lugar lleno de tierra”. La funcionaria informó que esta nueva infraestructura, con una inversión de Bs 17,9 millones, permitirá hacer un mejor control en la frontera con Chile.
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