Según datos de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), el 31% de la cartera financiera del país corresponde a los micro y pequeños empresarios. En 2023 ese segmento requirió $us 9.519,4 millones.
Por detrás de los microcréditos, se situó el crédito para vivienda social con el 26%.
Así, el microcrédito conserva su rol de ser un motor del sistema financiero de Bolivia. Mientras que el crédito empresarial llegó al 22% con un monto de $us 6.755,7 millones y los préstamos para pequeñas y medianas empresas (PyME) con un 11% y un total de $us 3.378 millones.
Los créditos hipotecarios, es decir para la compra de vivienda, representaron en la gestión 2023 el 26% del total de la cartera financiera. Y de esa manera se erigen como el segundo tipo de crédito en el país con $us 7.984 millones.
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Cartera financiera
Después de irrumpir en el mercado nacional por la década de los 80, los microcréditos evolucionaron a microfinanzas. Con el fin de brindar a los emprendedores opciones para el ahorro de capital, microseguros, transacciones y otros servicios financieros».
Viendo las cifras, los microcréditos se adjudican la mayor parte de los créditos en el país con un promedio de participación del 27% (promedio entre 2010 y 2023). Frente al 23,2% de las hipotecas, que representa al crédito más demandado en el mismo periodo.
De hecho, las microfinanzas tuvieron un notable desempeño durante en 2023, según el ranking internacional especializado en microfinanzas (Microrate).
Tienen una tasa de crecimiento de la cartera cercana al 10% (12,2% del sistema financiero) y una liquidez mayor al 18% con relación a la cartera (28,7% del sistema financiero).

Dato
Se trata de un rendimiento de cartera superior al 14% (mayor al del total del sistema financiero que era de 10,2%) y un apalancamiento del 9,5 frente al 12,6 del total de dicho sistema. “Lo que hicimos con el microcrédito fue darles la oportunidad a las personas de escasos recursos y en estratos de vulnerabilidad; les dimos acceso a servicios financieros”, señaló a Economy el Gerente General de la Asociación de Instituciones Financieras de Desarrollo (Finrural), Néstor Castro. De acuerdo con Castro, las microfinanzas funcionan bien cuando la economía de un país no está bien. Porque si fuese una economía fuerte, no se necesitaría de microfinanzas. Aparecen cuando las naciones están en crisis, afirmó.
Para los bancos, este crecimiento del microcrédito es el espejo de la economía boliviana.
Para el Gerente General de BancoSol y presidente de la Asociación de Entidades Especializadas en Microfinanzas (Asofin), Marcelo Escobar, el crecimiento del microcrédito es un reflejo de la economía boliviana. “Las microfinanzas en Bolivia nacieron en un período de crisis cuando había desempleo, relocalización; estábamos saliendo de la hiperinflación. La gente estaba muy golpeada y había que darles una oportunidad para salir adelante”, explicó Castro.
Según los datos oficiales, la cartera de microcrédito está compuesta de, aproximadamente, un 30% en servicios, 40% en comercio y hasta un 30% en actividades del sector productivo.
En la última década las instituciones microfinancieras han demostrado su innata capacidad para generar crecientes niveles de inclusión financiera a través de un acelerado proceso de bancarización y canalización de recursos financieros. Todo es evidente en un número creciente de captaciones y colocaciones, además de la apertura de varios puntos de atención financiera a nivel nacional. Esto les ha permitido alcanzar una mayor participación de mercado en términos de número de depositantes y prestatarios con relación al resto del sistema financiero, según señalan desde Asofin.
Banca
Para los bancos, el uso de nuevas tecnologías digitales es una prioridad para responder a las necesidades de los clientes y las microfinanzas no están al margen de este proceso de transformación digital que se da a todo nivel.
Además, el rol de las entidades financieras especializadas en microfinanzas, en el desarrollo de la inclusión financiera y la equidad de género, es muy importante. De los 607.082 clientes que alcanzó al 30 de junio de 2023, 351.747 son hombres y 255.335 representan al género femenino; el crédito promedio alcanza en cifras a $us 8.000, explicó Asofin.
Por ejemplo, en agosto del mismo año, el BancoSol dio inicio al “Programa Track de Mujeres 2023”, en el que unas 150 mujeres emprendedoras de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz participarán durante más de seis meses en un proceso intensivo de capacitación para potenciar sus negocios.
(16/02/2024)







