El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Luis Fernando Romero, prevé que, a este paso, Bolivia llegará a fin de año con una inflación entre el 7% y el 9% y lamentó que el Gobierno esté “atacando con aspirinas lo que debería tratarse con una terapia mayor”.
“La política no garantiza que bajen los precios, lo que hay que corregir es la escasez de dólares. Se está atacando con aspirinas lo que debía tratarse con una terapia”.
Asimismo, considera que urge corregir problemas como la escasez de dólares. Respecto a los gravámenes cero que estableció el Gobierno para varios productos, dijo que eso no repercutirá inmediatamente, sino en dos o tres meses, pues aún hay un stock importante de mercancía comprada con anticipación y a precios altos.
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Explica que del 100% de productos que el INE pondera diariamente para establecer las cifras de la inflación, solo el 6% está en la canasta básica familiar, los que se consumen de forma masiva y a diario.
“Debería haber un indicador de inflación exclusivamente para los productos de la canasta familiar y otro para ver cuánto se puede comprar con la misma cantidad de dinero. Los Bs 100 bolivianos de antes ya no es lo mismo ahora”.







