En un operativo conjunto entre militares, policías y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el Gobierno incautó dos cisternas con 48.000 litros de combustible en la localidad de Apolo, en el norte de La Paz.
Según informó el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Velásquez, se calcula que el valor de la carga decomisada asciende a Bs 179.040, con una cisterna transportando 24.000 litros de gasolina y la otra la misma cantidad de diésel.
Puede leer: A octubre, la recaudación tributaria creció 2,4%
Combustible
Esta operación responde a una estrategia intensiva para frenar el contrabando y uso ilícito de combustible en Bolivia, donde este tipo de operativos se incrementaron ante la creciente actividad de minería ilegal en zonas rurales.
Las cisternas fueron trasladadas al Regimiento de Infantería Mecanizada “30 Murillo” para su custodia mientras avanzan las investigaciones. Se presume que el combustible estaba destinado a actividades mineras no reguladas, un problema creciente en áreas alejadas y de difícil acceso en el país.
La intervención se enmarca en las políticas del Gobierno para evitar el uso indebido de recursos energéticos, en un contexto de escasez en el mercado interno, a causa de los bloqueos del ala evista del Movimiento Al Socialismo (MAS) que, según la ANH, alteraron la logística de distribución.
Las autoridades aseguran que estos esfuerzos buscan garantizar que los recursos energéticos abastezcan al mercado nacional sin desviarse a actividades ilegales, que además representan un riesgo para la seguridad ambiental y social en comunidades vulnerables del país.







