La reglamentación del Decreto Supremo 5271 establece que las estaciones de servicio que comercialicen combustibles importados únicamente podrán vender estos productos y no los subvencionados.
“La persona natural o jurídica privada que importe diésel y gasolinas para la comercialización en el mercado interno únicamente podrá comercializar productos importados”, señala el artículo 2 del decreto.
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Restricción
Empero, los actores interesados en realizar la importación cuestionaron esta restricción, pues consideran que desincentivará la comercialización del combustible.
En ese sentido, la gerente general de la Asociación Nacional de Comercializadores Privados de Hidrocarburos de Bolivia (Asosur), Carla Zuleta, indicó la semana anterior que entablaron diálogos para suspender ese punto y permitir la venta tanto del combustible importado como del subvencionado.
Sin embargo, la noche del miércoles se presentó oficialmente la reglamentación, mediante la Resolución 208/2024, donde se ratifica que los surtidores no podrán realizar una venta ‘mixta’, sino que deberán decantarse por una de las dos opciones.
Otro punto que preocupa a los sectores interesados en importar diésel es el tema de los precios. El Ministerio de Hidrocarburos informó el lunes que el costo no será fijo, sino “referencial”. Este jueves debería conocerse el precio.
Se estima que el costo del litro de diésel estará por encima de Bs 7. Es decir, el doble del precio subvencionado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) que es de Bs 3,72.
En ese sentido, quienes comercialicen exclusivamente el combustible importado corren el riesgo de no poder competir contra los precios subvencionados y registrar pérdidas económicas.
Control
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, defendió la restricción y explicó que se busca controlar la venta del carburante.
“Las estaciones de servicio que comercialicen combustible importado no pueden comercializar lo que es el combustible subvencionado, porque tendría que haber un tema de control y fiscalización para que realmente se pueda garantizar que los combustibles subvencionados vayan al sector que se requiere y no así haya una mezcla o algún tipo de especulación o agio”, señaló la anterior semana.
Gallardo indicó que las estaciones de servicio podrán determinar su modelo de negocio y definir si desean comercializar los productos importados por ellos, a un precio sin subvención, u optar por comercializar el combustible que importa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que sí tiene precios subvencionados.
El Gobierno considera que con la importación de combustible de los privados se logrará regular y normalizar el abastecimiento en el mercado interno. Asimismo, una ventaja será que las importaciones de diésel de YPFB se reducirían, lo que implica menos gastos para la estatal.







