Este miércoles, el presidente Luis Arce dio inicio al llenado del embalse de la presa Sehuencas, un paso crucial en la ejecución del proyecto para la hidroeléctrica Ivirizu, que permitirá la generación de 290,22 megavatios (MW) de energía limpia. Esta obra forma parte de la estrategia nacional para la transición energética, el ahorro de combustibles fósiles y la industrialización del país.
“El inicio del llenado del embalse de la presa Sehuencas va a dar lugar a la generación de energía eléctrica a través de las turbinas. Es un momento fundamental para este proyecto, para Cochabamba y para el país”, afirmó Arce durante el acto realizado en la comunidad de Pocona, Totora.
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Hidroeléctrica
La obra, que tiene un avance físico del 90,7% y financiero del 82%, se construye entre las cuencas de los ríos Ivirizu y Cristal Mayu. Su infraestructura incluye una presa de 125 metros de altura, túneles de conducción, viales de acceso, casas de máquinas y subestaciones eléctricas.
La inversión total es de Bs 4.192 millones, de los cuales Bs 3.827 millones provienen de un préstamo del Banco Central de Bolivia (BCB) y el resto de recursos de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).
El ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, calificó la presa como “la más grande de Bolivia” y subrayó su rol en la transición a energías renovables. Con la puesta en operación de la hidroeléctrica, se reducirá el consumo de diésel y gas natural, combustibles que actualmente se usan para la generación de electricidad.
Estos recursos serán redirigidos a la exportación, generando ingresos adicionales para el país.
Actualmente, Bolivia ya exporta electricidad a Argentina y se encuentra en negociaciones con Brasil para un acuerdo de suministro eléctrico, como lo anunció la semana pasada el mandatario.
El presidente Arce subrayó la importancia de la hidroeléctrica para la industrialización nacional. “Esta planta va a garantizar uno de los insumos más importantes para la industria: la energía eléctrica. Donde hay agua y electricidad, hay condiciones para construir plantas industriales”, afirmó.
Se proyecta que, una vez en operación, la hidroeléctrica Ivirizu permitirá a Bolivia diversificar su matriz energética, fortalecer la seguridad energética nacional y avanzar hacia un modelo de desarrollo industrial sostenible.







