El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Velásquez, afirmó que, debido a los operativos y a la mayor presencia de efectivos militares en las zonas fronterizas, el ingreso y salida de alimentos, productos y mercancía logró controlarse en Desaguadero y Bermejo.
“Los puntos álgidos, especialmente por la existencia de las riberas de los ríos, podemos afirmar que es Bermejo y Desaguadero. Esos dos puntos ya han sido controlados, especialmente Desaguadero y estamos a la tarea de neutralizar a totalidad Bermejo”, señaló en entrevista con Bolivia Tv.
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Contrabando
Ubicados en las fronteras con Argentina y Perú, respectivamente, ambos ríos son utilizados para llevar productos nacionales a los mercados extranjeros.
De acuerdo con el Gobierno, esta actividad, denominada contrabando a la inversa, se debe a que los precios de los alimentos en el país son mucho más económicos. Sin embargo, este delito genera desabastecimiento y encarecimiento de productos en el mercado interno.
Velásquez afirmó que los controles en las fronteras se intensificaron a mediados de mes, cuando el presidente Luis Arce dispuso la movilización de 8.000 efectivos. Explicó que la medida se tomó debido a que por las fiestas de fin de año, Navidad y Año Nuevo, las actividades relacionadas con el contrabando aumentan de forma considerable.
Control
Actualmente, personal del Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando y de las Fuerzas Armadas realiza un control constante y un patrullaje a lo largo de toda la línea fronteriza. Sin embargo, también reconoció que enfrentan muchas dificultades, principalmente por la existencia de pasajes clandestinos.
Asimismo, el viceministro añadió que “otro punto álgido” es la frontera con Chile, donde no se observa contrabando a la inversa, pero sí el ingreso de “mercadería variada” que también afecta a la economía nacional y genera competencia desleal con algunos productos.
Por ello, Velásquez pidió a los comunarios de las zonas fronterizas denunciar cualquier actividad relacionada con el contrabando, pues, en su criterio, el delito no afecta solo la imagen del Gobierno, sino “a la economía de todos los bolivianos”.







