La Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), entidad que agrupa a las petroleras privadas que operan en el país, demandó mayor celeridad en los procesos administrativos gubernamentales para viabilizar la millonaria inversión que requiere la exploración de nuevas reservas.
La CBH considera que esta tarea es vital para garantizar el éxito del sector en cuanto a seguridad energética e industrialización, afirmó ayer su presidente, José Magela Bernardes, al inaugurar el Congreso Internacional Bolivia Gas & Energía 2010.
«El desarrollo de proyectos de exploración en Bolivia requiere inversiones de varios miles de millones de dólares en los próximos años; eso significa un movimiento bastante importante de equipamiento, maquinaria y servicios petroleros que obedecen a una dinámica que no permite retrasos», precisó el ejecutivo.
Magela indicó que «los retrasos en esta industria son muy costosos y van en contra del interés mayor, que es el pueblo boliviano».
Dicha dinámica, agregó, «depende en gran parte de los trámites (para la obtención) de autorizaciones gubernamentales relativas a la industria como ser licencias ambientales que involucran aspectos sociales y de derechos de los pueblos indígenas, originarios y campesinos; además de autorizaciones aduaneras, entre otras».
Calificó también como fundamental que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), como contraparte en los contratos de operación tanto con las firmas privadas como estatales, «pueda acelerar de forma dramática sus procesos administrativos, logrando eficiencia en la estructura administrativa estatal; es uno de los mayores desafíos que el Estado debe asumir como un requisito indispensable para el desarrollo del sector a corto plazo y mediano plazo».
Norma. Finalmente, Magela pidió «adecuar el marco legal (del país) para viabilizar la actividad exploratoria, permitiendo el desarrollo de reservas» para que la industria sea sostenible en el tiempo. Según el también presidente de British Gas (BG), el 90% del territorio boliviano con potencial hidrocarburífero aún no fue explorado. «Es necesario que Bolivia tenga un programa de exploración que sea activo y continuo, puede cumplir con sus compromisos actuales (en el mercado interno y externo), pero tenemos que conseguir las reservas del futuro», subrayó el ejecutivo.
De su lado, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Fernando Vincenti, admitió que los mecanismos de control del contrabando «han provocado demoras en la internación de insumos, equipos, maquinaria». En ese sentido, indicó que se realizaron reuniones con la Aduana y otras entidades relacionadas con la gestión para encontrar, en el corto plazo, soluciones a los retrasos que afectan al sector.
Aseguró que tras meses de intensa negociación se logró destrabar el proceso de consulta y participación indígena para permitir tareas de exploración. En cuanto a la licencia ambiental, acotó el ministro, «hemos logrado acortar un poco (el tiempo del trámite), al mejorar la coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente».
Vincenti minimiza hallazgo
Mercados
Según Vincenti, el reciente hallazgo en Brasil de una reserva que equivale a una producción de 15 MMmcd (millones metros cúbicos día) de gas no afectará la exportación de gas a ese mercado. «La demanda energética de la región es de tal magnitud que Bolivia seguirá siendo un centro de abastecimiento insoslayable para la actividad económica (…), independientemente de descubrimientos que se hayan hecho particularmente en Brasil, incluso más allá del 2019, en el que concluye nuestro contrato».
