La banca comunal es una de las ofertas más comunes entre las IFD. Bajo esa modalidad, Crédito con Educación Rural (Crecer) otorga el préstamo a un grupo de ocho integrantes como mínimo, quienes se garantizan entre sí y pueden recibir desde Bs 2.000 cada uno y pagarlos en un plazo de seis a ocho meses.
El jefe de la agencia Crecer de Miraflores, Rodolfo Palenque, explicó que se trata de un crédito asociativo, dirigido principalmente a mujeres. El grupo, añadió, lo pueden conformar amigos, familiares (excepto esposo y esposa), vecinos o personas con cierto grado de afinidad. «Lo mínimo son ocho personas, pero el promedio son 12 (…) Yo soy garante de las 11 restantes y las 11 son mis garantes», complementó.
Antes de aprobar y desembolsar el préstamo, indicó Palenque, se realizan tres reuniones de asesoramiento sobre la modalidad crediticia. «El monto inicial para banca comunal es de Bs 2.000 por persona, el plazo es de seis a ocho meses. Se manejan ciclos cortos, en los que se mueve rápido el capital, para (financiar) negocios pequeños», añadió.
La tasa de interés es de 24% anual, es decir 2% mensual, y se cobra sobre saldos. De acuerdo con la secuencialidad, es decir si continúa obteniendo préstamos comunales, «una persona puede sacar hasta Bs 12.000 que es el monto máximo», aseguró el ejecutivo.
Los grupos se reúnen cada mes o cada 15 días para pagar sus cuotas y, sin costo, recibir charlas educativas sobre temas como planificación familiar, salud reproductiva, entre otros.
Junto a la cuota, señaló Palenque, el prestatario entrega una cantidad adicional de dinero que se constituye en una especie de ahorro que se le devuelve cuando termina de pagar.
«La única garantía es el grupo, lo que priman son los lazos de confianza (entre los componentes), se maneja mucho la imagen personal», expresó.
La directiva Administra el dinero
– Liderazgo
Dentro de cada grupo, se debe conformar una mesa directiva que asigne los recursos a cada miembro y controle su pago.
– Asistencia
En la banca comunal, los grupos cuentan con el asesoramiento continuo de un funcionario de la Institución Financiera de Desarrollo.
