El viernes, el Estado boliviano suscribió con representantes de Euro Telecom International NV (ETI) el «Contrato Transaccional de Reconocimiento de Derechos y Liberación General y Recíproca de Obligaciones». Éste puso fin al arbitraje iniciado por la firma italiana a través de una compensación de $us 100 millones por la nacionalización de sus acciones en la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel).
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Wálter Delgadillo, informó a La Razón que el acuerdo establece que sea Entel quien «se haga cargo» de las deudas contingentes que dejó ETI.
El decreto 29544 del 1 de mayo de 2008 establece, en su Artículo 4, que «los pasivos financieros, tributarios, laborales, comerciales, y regulatorios de Entel SA, tanto exigibles como contingentes, serán deducidos a tiempo de efectuar la liquidación final para el pago a la empresa ETI toda vez que el Tesoro General de la Nación (TGN) asumió todos los pasivos de la empresa pública Entel antes de su nacionalización».
Según el analista Francesco Zaratti, «gran parte de ese discurso» del Gobierno que sostenía que «se le van a cobrar los pasivos de la deuda tributaria a ETI, era más demagogia, era más de presión, porque al final, al haberse hecho cargo de la empresa, Entel estaba asumiendo los pasivos y activos».
Las deudas contingentes de ETI alcanzaron, a diciembre del 2008, $us 109.457.597, aunque esta cifra se incrementó hasta el presente, reconoció Delgadillo.
De acuerdo con información obtenida de la auditoría realizada por la firma PricewaterhouseCoopers, y un informe de la calificadora internacional Fitch Ratings, La Razón informó el 18 de mayo de 2010 que la deuda de Entel creció en Bs 195,2 millones (21,8%) entre 2008 y 2009.
Según la auditoría, la deuda era de Bs 891,8 ($us 126,13 millones) al 2008 y estaba compuesta por contingentes fiscales (Bs 864 millones) ; laborales (Bs 16,7 millones); civiles (Bs 385.000) y regulatorios (Bs 10,8 millones). El reporte de Fitch Ratings señala que a «diciembre del 2009, la empresa no registró deuda financiera, sin embargo, registró un pasivo por Bs 1.0087 millones ($us 153,7 millones) correspondiente a impuestos por pagar pasivos originados en gestiones anteriores por lo que se pretendería cobrar al anterior accionista», es decir, a ETI.
Sin embargo, Delgadillo manifestó que las negociaciones con ETI sólo contemplaban los pasivos contingentes calculados hasta el 2008. «No puede ser más porque ése es el año en que nosotros hemos nacionalizado», remarcó.
Las deudas por beneficios sociales, multas por calidad de servicios e impuestos «no pagados oportunamente», entre otras, siguen procesos en tribunales judiciales de la Corte Suprema de Justicia, explicó. «Según los entendidos en la materia, en el peor de los casos, vamos a arreglar por la mitad de lo que se debe».
Delgadillo dijo que Entel cuenta con recursos suficientes para hacerse cargo de esta situación. Actualmente, el promedio anual de utilidades netas de la telefónica estatal alcanzarían los $us 60 millones, superando en $us 20 millones las utilidades que obtenía ETI.
Para Zaratti, «el futuro de Entel no está tan claro». No obstante, observó, «ahora que tienen la propiedad completa de la telefónica, lo importante es que (Entel) sea una empresa que funcione y no vaya retrocediendo como ha pasado en el último tiempo. Tiene que demostrar que es una empresa moderna, alejada del trajín político y tráfico de influencias».
