La Paz – Ante el incumplimiento de convenios laborales, despidos «injustificados» e inseguridad industrial, los trabajadores de la CBN iniciaron ayer una huelga de «brazos caídos». De no atenderse sus demandas, la huelga se ampliaría hoy a las otras plantas.
La Cervecería Boliviana Nacional (CBN) opera con cinco plantas en La Paz, Cochabamba, Huari (Oruro), Santa Cruz y Tarija que emplean a más de 1.300 trabajadores. Según el secretario general del sindicato, Willy Valencia, la protesta comenzó el viernes en La Paz y Oruro, pero hasta ayer no recibieron respuesta a sus demandas.
«Los trabajadores estamos molestos, porque desde hace mucho tiempo la prepotencia patronal en el incumplimiento del pago de horas extra y del pago de bonos; en el despido injustificado de cuatro de nuestros compañeros; y en la falta de seguridad industrial en las instalaciones, ha llegado al límite», manifestó Valencia.
La Razón intentó comunicarse con el gerente de Asuntos Institucionales de la CBN, Ibo Blazicevic, pero el ejecutivo no respondió a su celular. Funcionarios de la cervecera anunciaron que la empresa se pronunciará hoy sobre el tema.
Sin embargo, fuentes de la empresa que prefirieron mantener su nombre en reserva informaron que las medidas asumidas por el sindicato se generaron por el despido de cuatro trabajadores que no pertenecen al personal de planta y que fueron sorprendidos en horario laboral de forma «reincidente» en estado de ebriedad.
Más de 400 trabajadores de las plantas de La Paz y El Alto y 150 de Huari cumplen con la medida de presión. «De no darse hasta hoy (por ayer) solución a nuestras demandas, el paro será nacional porque las plantas de Cochabamba, Santa Cruz y Tarija se sumarán a esta huelga», aseguró Valencia.
El paro es «pacífico», indicó, pero se no descarta «radicalizar las medidas». Hoy a las 7.00 «sostendremos» una reunión para adoptar nuevas decisiones, dijo.
